“El apicultor no es un simple cosechador de miel”

El responsable de la Cabaña Apiario Pedro J. Bover, de la localidad de General Belgrano, destacó la importancia de la actividad apícola en el contexto productivo del país.

 

En el Día Nacional del Apicultor, Osvaldo Atela resaltó el “manejo racional de la abeja” que se hace en el país a partir del profesionalismo de nuestros productores. “Hay que tomar dimensión de lo que la apicultura representa para la Argentina”, reclamó. Según el productor, que desde hace 33 años trabaja en la cabaña perteneciente al Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, hay 18.000 apicultores trabajando hoy en el país, con 2,5 millones de colmenas activas, de las cuales 1,4 millón se ubican en territorio bonaerense.

La Cabaña Apiario Pedro Bover es una de las catorce que sostiene el Ministerio, dedicadas a distintas actividades productivas. Fue creada en 1955 a partir de la expropiación de grandes extensiones de tierra que realizó el gobierno de Juan Domingo Perón. La chacra comenzó a trabajar con las abejas en 1960.

Desde el predio ubicado a 165 kilómetros de Mercedes sobre la Ruta Nacional 41, señaló que “el apicultor desarrolla una cultura de manejo de la vida, no es un simple cosechador de miel”. Y ponderó los adelantos en genética que hoy permiten tener “abejas más mansas y más resistentes a enfermedades. Para una apicultura racional se necesita mansedumbre, y eso se logra a partir del profesionalismo del apicultor”, insistió, agregando que “provincias como Santa Fe, Entre Ríos y el sur de Corrientes no imaginaban tener una abeja tan mansa como la que tienen actualmente, y eso es gracias a la genética”.