Ocurrió este domingo a las 11:15 en Ruta 5 y calle 122. Chocaron un Hyundai y una Chevrolet Spin que terminó prendida fuego. En el lugar trabajó SAME, Bomberos Voluntarios, Policía Comunal, Corredores Viales y Protección Civil.
Tres personas resultaron con politraumatismos y fueron trasladadas al Hospital Blas L. Dubarry tras un violento choque registrado este domingo alrededor de las 11:15 en Ruta 5 y calle 122, en cercanías de la Sociedad Rural.
El siniestro involucró a un Hyundai y una Chevrolet Spin, que terminó incendiándose por completo. En el lugar trabajaron dotaciones de Bomberos Voluntarios a cargo del bombero Oficial Pablo Marcori, personal del SAME, Policía Comunal, Corredores Viales y la directora de Protección Civil, Agustina Loré.
“Cuando llegamos al lugar observamos que había dos autos involucrados, tres personas de las cuales estaban ya siendo atendidas por el SAME y uno de los autos había tomado fuego. Se procedió a cortar la batería del auto siniestrado y el otro fue extinguido”, detalló Marcori en diálogo con Radio Meridiano.
Según relató Marcori a este medio, uno de los conductores se habría tirado a pasar un camión junto con otros vehículos y no logró reincorporarse a su mano. “No calculó bien”, resumió.
Los involucrados no son mercedinos: uno es oriundo de Suipacha y el otro de Capital Federal. Las tres personas fueron derivadas al hospital local con distintos traumatismos. La Chevrolet Spin sufrió pérdidas: “Hoy está totalmente prendida fuego”, confirmó el bombero.
Por otro lado, el cuerpo tuvo que intervenir en dos incendios de contenedores de basura: uno en calle 43 entre 30 y 32, y otro a la vuelta. “Mientras estábamos apagando ese, me informan que habían prendido fuego otro contenedor más”, contó el oficial. Si bien no descartó que algunos casos sean intencionales, Marcori advirtió que muchas veces se originan por descuidos: “Son brasas de la parrilla, del asadito. Uno piensa que está apagado y sin embargo tiene temperatura y eso produce que se vuelva a incendiar”.


Todo sucedió en el kilómetro 78 de la Ruta Nacional 5, a mitad de camino entre Olivera y Jauregui, por lo que la denuncia quedó asentada en la comisaría de esta última localidad. Escobedo vive en Luján y viaja diariamente hasta el peaje de Olivera. Trabaja allí hace ocho años. Antes, contó, tenían un servicio de combis que los acercaba hasta la estación de cobro, “pero lo sacaron en septiembre y ahora nos vamos turnando con los compañeros para poner el vehículo un día cada uno”, relató. “Justo me tocó a mí”.
Sobre la moto, la víctima dijo tener conocimiento de que ese tipo de modelo “es muy buscado en los robos, no sé bien por qué. Quizás porque son motos ágiles y les permiten robar y escapar rápido”, arriesgó.
