Cada vez más adultos mayores requieren ayuda alimentaria y de medicamentos

Patricia Lucero es asistente municipal de adultos mayores, coordinadora del abordaje territorial de esta población. Trabaja en sintonía con las secretarías de Salud y Desarrollo de la Comunidad, con el área de Alimentos y la Dirección de Adultos Mayores. Contó en primera persona las dificultades que a las que se enfrenta.

 

 

 

“Voy en busca de la persona mayor a la que se le imposibilita salir de su casa por su estado de salud, por no contar con movilidad propia o por cualquier otro motivo. La grave situación económica está avanzando bastante sobre muchos de ellos y nosotros estamos abocados a ayudarlos”, mencionó.

Las principales demandas con las que se encuentra son “las jubilaciones y pensiones que no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, sobre todo por los tarifazos en los servicios y la suba de los alquileres en los casos de los que no tienen vivienda propia”.

“Hacemos un caminito de hormiga desde el Municipio para encontrarlos, tratar de ayudarlos en lo que se pueda, y contenerlos”, añadió. El caso de los inquilinos es, tal vez, el más acuciante: “Si pago el alquiler no llego a comer o comprar los remedios, me dicen. Es una realidad muy difícil. Al no encontrarle la salida a la situación, la persona se queda en su casa, recluida”.

Como fuente de información para poder hallar a esas personas, Lucero recurre a las iglesias, los referentes barriales, los vecinos y las sociedades de fomento. La paralización en la construcción de viviendas para el segmento de personas de mayor edad (que estaba siendo financiada por la Nación), admite, resultó un mazazo para poder mejor la situación de muchos abuelos.

En marzo y abril, la demanda de asistencia por parte de adultos mayores “creció muchísimo”, contó la trabajadora social. “A veces las personas adultas no están en condiciones de acercarse a un comedor a buscar una vianda, entonces tejemos redes con los vecinos para que se la acerquen”.

Quienes necesiten ser asistidos y puedan movilizarse deben acercarse al área de Alimentos municipal, en el ex Instituto Unzué. O bien, alguna otra persona puede informar sobre su caso y las trabajadoras se acercarán al domicilio. Quienes soliciten la ayuda deben tener DNI y recibo de sueldo en el caso de los que cobran la jubilación mínima.

Para más información, los interesados pueden comunicarse con Patricia Lucero al (2324) 685952. La trabajadora animó a quienes lo necesiten a “que no sientan vergüenza y que se atrevan a pedir, ya que a veces no quieren hacerlo porque piensan que le están sacando el alimento a un niño”.