Avanzan los preparativos de la 45º Fiesta Nacional del Durazno

La celebración tendrá lugar del 10 al 12 de diciembre en el Centro Cultural La Trocha. Habrá una jornada especial de capacitación para productores y estudiantes, además de juegos, presentaciones artísticas y la elección del nuevo Embajador o Embajadora de la Fiesta.

 

La tarde del viernes 10 estará dedicada a las charlas que brindarán ingenieros agrónomos especializados en duraznos, en el galpón chico de La Trocha. Se trata de los mismos profesionales que juzgarán luego las frutas que participen de la competencia, que serán presentadas ese mismo día por la mañana.

El sábado y el domingo las actividades arrancarán a las 18 hs. en el galpón mayor, “que va a estar completo a pleno”, anticipó Susana Castagneto, integrante del Grupo Resurgir y referente de los productores mercedinos. “La fruta va a estar bajo cobertura y eso nos deja tranquilos porque la gente va a poder ver al durazno en sus mejores condiciones”, comentó.

Como en cada edición, se realizará el tradicional concurso de embaladores y, en reemplazo de la Reina de la Fiesta, se elegirá al nuevo Embajador o Embajadora del Durazno, reconocimiento que en la última edición presencial (la de 2019) recayó en el actual diputado nacional Carlos Américo Selva.

De la elección del mejor durazno se espera que participen productores llegados desde San Pedro, Lobos, Baradero y San Rafael, entre otros lugares. Habrá una entrega de reconocimientos y homenajes varios, “porque necesitamos seguir visibilizando a los productores que tanto trabajan, en muchos casos en el más absoluto silencio”, sostuvo Castagneto. Sobre el escenario ya están confirmadas las actuaciones de las cantantes Ivana Cestari (una de las Embajadoras de la Fiesta) y Claudia Lomeña con su “Alabanza al duraznal”, además de artistas nacionales cuyos nombres se conocerán en los próximos días.

En otro orden, Castagneto se refirió a la lluvia caída durante el fin de semana, de la que dijo que “nos vino muy bien porque estábamos preocupados por la falta de agua. En la zona de Agote y Gowland llovieron unos 15 a 20 milímetros el primer día, y luego entre 50 y 60 mm. Al menos el primer día llovió de una forma muy tranquila y eso es lo mejor, porque si llueve de golpe después de una gran sequía los duraznos pueden partirse”, explicó.