Maniobras de RCP: cinco pasos clave para salvar una vida
Qué hacer y qué no ante una emergencia en la que el tiempo de respuesta puede definir la posibilidad de supervivencia de una persona. En vivo en los estudios de Radio Meridiano, un profesional brindó asesoramiento y respondió consultas.
Como integrante de la Red Reanimar, Matías Dematei viene ofreciendo charlas sobre Reanimación Cardio-Pulmonar (RCP) en clubes, instituciones sociales, sociedades de fomento y comunidades terapéuticas. “Sólo en el último año hemos capacitado a 8.000 personas”, contó con indisimulable orgullo. “Nos solicitan desde muchos lugares; evidentemente es una necesidad que existe la de saber estas cosas, y lo lindo es que uno lo aprende para ayudar a otro, no para ayudarse a sí mismo”, señaló.
Si bien se mostró dispuesto a seguir capacitando allí donde lo convoquen (para eso hay que comunicarse al teléfono 2324-463632), Dematei aceptó la propuesta de Lucía Florella en el programa ‘Comunicación y vida’ de compartir un detallado paso a paso de cómo actuar en una emergencia.
- Cuidar la vida de uno. Una vez detectada la persona que presenta un problema, y antes de asistirla, evaluar los riesgos que existen para la vida de uno. Por ejemplo, que la víctima no esté en contacto con un cable. “Los héroes muertos no salvan vidas”, resumió Dematei. “Muchas rescatistas han fallecido queriendo ayudar”. En este sentido, recordó que una policía que intentó asistir al futbolista Esteban ‘Chinchu’ Rodríguez cuando recibió la descarga eléctrica que le costó la vida, también resultó con serias heridas.
- Verificar el estado de conciencia de la persona. Esto se hace presionando con los nudillos sobre el esternón, o bien apretando muy fuertemente el lóbulo de la oreja, lo que provoca un dolor intenso que por lo general hace que la persona que permanece consciente realice algún movimiento.
- Tomar el pulso en la carótida. El lugar exacto se ubica a la altura de la nuez de Adán, dos dedos hacia la izquierda o hacia la derecha. La recomendación de tomar el pulso en la carótida responde a que al desvanecerse la persona, el pulso distal (periférico, como el de la muñeca) puede ser demasiado bajo y difícil de registrar. En esta instancia se debe observar también si la persona respira acercando la oreja a la nariz o la boca, y viendo si expande el tórax.

- Pedir ayuda al 107. “En Mercedes la respuesta es rápida, una ambulancia no tarda más de 5 a 7 minutos en llegar”, aseguró Dematei. Hay que asignarle la responsabilidad del llamado a una única persona porque si todos dicen que van a hacerlo, lo más probable es que nadie lo haga. Lo recomendable, además de dar una dirección lo más precisa posible, es aportar otras referencias (el color de una casa o el color y modelo de un auto cercano) para facilitar la llegada de los profesionales. Y mantenerse en línea, no cortar la llamada.
- Recién entonces empezar a practicar las maniobras de RCP. Que en la concepción actual no son otra cosa que compresiones cardíacas muy veloces. “La respiración boca a boca, que es otro tipo de RCP, dejó de usarse por múltiples motivos”, aclaró Dematei. Lo fundamental ahora es realizar un promedio de 100 compresiones por minuto en la zona ubicada entre el esternón y las tetillas, en el centro mismo del tórax, colocando allí las manos cruzadas y presionando sin doblar los codos. Transcurrido un minuto, tomar nuevamente el pulso de la persona que está siendo asistida. “Con las compresiones -explicó- se trabaja con la sangre oxigenada que quedó en el organismo” prolongando la sobrevida hasta la llegada de la ambulancia.
“Cada vez hay más casos de muerte súbita y crisis por problemas cardíacos”, mencionó Dematei tratando de darle real dimensión la adquisición de este tipo de conocimientos. “No hay peligro de pinchar un pulmón y sí se le puede quebrar una costilla a la persona, pero es el mal menor. Frente a alguien que en ese momento está muerto, lo mejor que nos puede pasar es escucharle decir unos días después ‘che, me quebraste una costilla’”, remató.
