Primera reunión de la mesa intersectorial de lucha contra el hambre

Del encuentro participaron las áreas de Producción, Desarrollo de la Comunidad y Deportes municipales, la Estación Experimental, iglesias evangélicas y católicas, las universidades de Hurlingham y Luján, el Vivero Biotecnológico, la Cámara Empresaria, organizaciones sociales y diversas cooperativas.

 

 

Las mesas comunitarias surgieron hace algunos años como un método de trabajo dentro de la Municipalidad para abordar con otros actores determinada problemática. Una de ellas dio origen al programa Primeros 1.000 Días, pero ahora el tema prioritario es la seguridad alimentaria.

“La dificultad que estamos atravesando es muy grande. Terminamos diciembre ayudando a 23 comedores (con entre 50 y 100 personas cada uno) y 43 merenderos, entregando alimentos secos y frescos a 5.000 familias, y desde que asumió Javier Milei dejamos de recibir un monto muy importante del programa Argentina contra el Hambre. Eran casi $ 100 millones anuales que destinábamos a alimentos y hoy no los estamos recibiendo. Ya no estamos entregando carne, que era la inversión más grande que nosotros hacíamos y, si bien con el apoyo de la Provincia podemos seguir dando alimentos secos y leche, la verdad es que como Municipio no nos alcanza”, confió Jorgelina Silva, responsable del área de Desarrollo de la Comunidad.

Lo que más lamenta la funcionaria es que “habíamos llegado a un punto en el que en los comederos podíamos hablar de calidad en la alimentación. Ahora, lo que no queremos es tener que empezar a paliar el hambre con lo que haya, porque eso va a provocar que las chicas y chicos estén mal nutridos. Y eso trae un montón de consecuencias”.

A futuro, Silva planteó que “debemos empezar a pensar en cómo producir alimentos. Algo nos está ayudando en ese sentido el Vivero Biotecnológico. Debemos pensar en huertas comunitarias y cómo sostenerlas, por eso hoy citamos también a las universidades” dijo.

En lo inmediato, el Municipio aspira a crear un mapa de la ayuda que se brinda en Mercedes desde distintos sectores e instituciones, “para saber claramente a quién estamos llegando y a quiénes nos falta llegar”.

Al encuentro desarrollado en el Centro Cultural La Trocha se sumó también Juan Pablo Sorrentino, director del Servicio Alimentario Escolar bonaerense. En un contacto con Radio Meridiano, Sorrentino describió como “complejo” el estado de situación de los comedores, “no sólo por la cuestión inflacionaria y el retroceso del poder adquisitivo de los salarios, sino también por la caída de la asistencia del Gobierno nacional hacia las provincias”. De las “transferencias significativas” que ayudaban al funcionamiento del sistema alimentario escolar provincial, dijo, “no hemos tenido noticias” desde la llegada de la administración Milei.

No obstante, Sorrentino mencionó que el gobierno de Axel Kicillof no se queda de brazos cruzados y viene trabajando para que la caja alimentaria, el comedor escolar, y el desayuno y la merienda, “los tres componentes principales de los programas que llevamos adelante, puedan continuar y sostener la calidad nutricional”.

“Desde hace cuatro años en la Provincia no se discute qué pibes comen sino qué comen los pibes”, remarcó.

Por último, Sorrentino reconoció que desde el Estado se espera el impacto de la migración de alumnos desde las escuelas privadas al sistema público, que incidiría en la demanda de los comedores escolares. “Yo soy profesor de Historia en el nivel medio, y el comentario de las familias nos hace prever una migración, quizás no masiva pero sí que se irá profundizando con el paso de los meses”.