Impulsan un Banco Municipal de Alimentos para transparentar las donaciones

Ante la crisis acuciante que se vive proyectan reflotar la “heladera solidaria”, entre otras iniciativas. La Municipalidad brinda ayuda alimentaria casi un tercio de la población local.

 

 

Un proyecto para centralizar las donaciones de empresas y particulares fue presentado ayer en el Concejo Deliberante. Lo impulsa la Dirección de Desarrollo Social, a cargo de Jorgelina Silva. Si bien la prioridad es la cuestión alimentaria, podría extenderse a cualquier otro tipo de donación que ayude a paliar la actual situación.

“Queremos que cualquier aporte pueda darse en un marco de transparencia y sobre esa base poder sentarnos con empresas y organizaciones a pedirles lo que necesitamos. Hoy las donaciones existen, la solidaridad está presente, pero si concentramos la información podremos regular mejor los recursos. Recursos de la Provincia y del Municipio, y los que aportan particulares, porque desde Nación está todo cortado”, dijo la funcionaria.

Citó Silva el caso de la firma La Parmesana, “que ya le viene donando productos a cinco o seis espacios, pero sin demasiado control de a quiénes les da y en qué cantidad. Es por eso que les presentamos una nota con los 23 comedores que vienen funcionando, ellos nos donan ahora a nosotros y nosotros lo distribuimos para un mejor aprovechamiento”, explicó.

Por una doble vía se avanza en el armado de un registro de beneficiarios, tanto de personas como familias y comedores, y en otro de donantes, ya sean empresas o particulares.

Ante la realidad del constante desaprovechamiento de comida se pensó además en reflotar la “heladera solidaria” que funcionaba antes de la pandemia, para maximizar la redistribución de alimentos entre los vecinos. Asimismo, Desarollo Social viene potenciando tres huertas, enfocadas particularmente en asistir con comida a los adultos mayores. Son ellas la del Centro de Jubilados La Tuca (barrio Facundo Quiroga), la del ex Instituto Unzué y una de Gowland.

“El adulto mayor es el vecino más complicado con el tema de los alimentos porque la mayoría cobra la jubilación mínima y los medicamentos le han aumentado muchísimo, entonces necesita una mano para comer. Cada vez más jubilados nos piden las bolsas de alimentos”, dijo Silva

Desarrollo Social asiste actualmente a unas 4.500 familias, lo que representa unas 20.000 personas. Es decir que casi un tercio de la población de Mercedes recibe ayuda para poder comer todos los días.