Jubilados en pie de guerra por las licencias de conducir

Se acumulan las quejas por el aparente aumento de las exigencias para otorgarles o renovarles el carnet a adultos mayores. Un reclamo que no es nuevo pero que va increscendo.

 

 

 

 

El tema volvió este lunes a la mesa de trabajo de Radio Meridiano en la propia voz de los vecinos. Por ejemplo, de Osvaldo Wilches, exempleado municipal, quien compartió al aire los problemas que atraviesa para renovar la licencia. “Gracias a Dios tengo antecedentes brillantes, mi auto está recién verificado, fui al oftalmólogo, renové mis anteojos. La persona que me acompañó en la prueba de manejo me dijo que lo estoy haciendo mejor que antes. Y es cierto: ahora tengo más experiencia y más prudencia”, describió.

Pero se mostró en contra de volver a rendir todos los exámenes prácticos, como ya tuvo que hacer el año pasado. “Eso puede ser para una persona que recién va a sacar el carnet. Pero en nosotros es una locura. Me preguntaban por el casco; qué se yo del casco si no uso, no manejo moto”.

Wilches tiene actualmente 76 años. Hasta los 65 años inclusive, la renovación de la licencia se otorga con una validez de cinco años. A partir de los 70, es válida por tres años, y desde los 75 debe renovarse cada año, siempre que la persona lo venga haciendo normalmente.

“Uno ve que hay personas con autos de alta gama que tardan cinco minutos en poder subirse. Es claro que esa persona no puede manejar. Pero al que corre, al que anda, al que le hacen el psicofísico y le sale bien, puede tener 76 años y seguir manejando de la mejor manera. Hay otros de 60 que están hechos pomada”, comparó. “Al final tengo que rendir como si fuera a conducir una nave espacial”, dijo.

Juan Carlos Schifini, notero de Radio Meridiano y también él adulto mayor, recordó que “los que van willie con las motos no son los adultos mayores. Las maniobras temerarias no las hacen los adultos mayores, no van de a dos corriendo en una moto. Por eso duele cuando son tan exigentes con la persona mayor”.

Wilches mencionó que no ha podido obtener un certificado de renovación en trámite y está punto de caerse su seguro al no tener actualizada la licencia. “Es una injusticia, a los viejos nos tiran a matar”, insistió.

Tan enojado está que pensó incluso en tramitar un cambio de domicilio para poder hacer la renovación en otro lado. “Uno pierde tiempo, tengo a mi mujer enferma, así no se puede. ¿Y para qué? Te hacen saber las leyes que nadie respeta, si se estacionan en las ochavas, donde hay líneas rojas, corren picadas…”

 

OTRA MIRADA

“A los jubilados los están tirando abajo, no puede ser que haya tantas exigencias -aportó otro vecino, Mario Silva-. Hace unos días fue una señora a rendir, una señora que tiene al marido con muchos problemas, y la bocharon. No puede ser…A muchos jubilados les está pasando. Tendría que ser más simple todo: si uno no cometió infracciones y está bien físicamente, listo, habría que darle el carnet, ya está”, opinó.

Puesto a comparar con los conductores más jóvenes, el hombre, que maneja hace tres décadas, dijo que “las personas mayores son las más exigentes, tienen precaución en todo; los chicos jóvenes son los imprudentes”, coincidió con Wilches.