El consumo diario de sal triplica lo recomendado por los médicos
En la Semana Mundial de Concientización sobre su uso en la alimentación, el cardiólogo Javier Siri alertó que la Argentina es uno de los países con mayor consumo en el mundo.
El médico mercedino asoció de manera directa a la sal con la hipertensión arterial que sufren millones de personas, identificada en la jerga popular como “el asesino silencioso” por tratarse del factor de riesgo más importante del sistema cardiovascular, causante de infartos, ACV y demás.
El uso excesivo de sal se manifiesta hoy, sobre todo, en los alimentos ultraprocesados disponibles en todas las góndolas. “Son ellos, en parte, los causantes de que las personas tengan más presión de lo normal”, señaló Siri. Otros factores que elevan la tensión arterial son la edad, los antecedentes familiares y la forma de alimentarse.
Incluso en las gaseosas existe presencia de sal y azúcar en exceso para potenciar el sabor y avivar el deseo de seguir consumiendo. El cardiólogo matizó, en este sentido, la importancia de la incorporación de los sellos hexagonales en los envoltorios de los alimentos al decir que “es muy difícil que la gente vaya a cambiar su alimentación” por la presencia de esas alertas. “Son importantes para saber qué contienen los alimentos, está muy bien que existan, pero la mala alimentación persiste, así como el consumo excesivo de sal”, dijo.
La recomendación del profesional es consumir menos de cinco gramos de sal por día, es decir, una cucharadita de té, “y sin embargo se consume el doble o el triple”. Invitó entonces a los ciudadanos a tomarse la presión con cierta regularidad para prevenir males mayores. Indicios de que se está ante un cuadro de presión alta puede ser la hinchazón de pies, piernas y tobillos.
“Bajando la cantidad de sal, mucho pacientes con hipertensión se mejoran, y sin medicación”, aseguró Siri. El último censo sobre hipertensión arterial en la Argentina se hizo en 2016. El resultado fue “dramático”, según el cardiólogo: un 40 por ciento de la población no sabe que sufre de hipertensión y sólo una de cada cuatro personas con hipertensión está siendo bien tratada.
LOS DAÑOS
El gran problema de la presión alta es que en buena parte de los casos no se presentan síntomas porque, al ser el incremento paulatino, la persona se acostumbra a vivir con valores cada vez más elevados. “Incluso hay gente que dice en el consultorio que se siente mejor con valores altos de presión”, reconoció.
El mayor daño lo provoca la hipertensión en el corazón y los riñones, pero termina atacando a todos los órganos del cuerpo. Siri valoró el hecho de que la sal ya no esté disponible en la mesa de bares y restaurantes sino que haya que pedirla. Pero observó que la gente, a un plato de pastas que ya tiene sal le termina agregando queso rallado, tuco o crema (que también tiene sal), y lo acompaña con pan (con sal), lo que termina conformando un combo altamente peligroso.
Respecto de las sales lights o bajas en potasio advirtió que si bien baja en ellas la cantidad de componentes dañinos, “no dejan de ser sal. Y al pensar que es algo más saludable, uno tiende a agregarle mayor cantidad a las comidas”.
