A pesar de las lluvias, no prevén que se revierta la sequía en lo inmediato
Aunque la cuenca alta del Iguazú superó el promedio de crecida de los últimos cinco años, eso no influirá en las zonas del Litoral más afectadas por la falta de agua, anticipó un experto.
El subgerente de Sistemas de Información y Alerta Hidrológico del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús, observó que para comenzar a superar el momento más crítico de la sequía “tendría que cambiar completamente el patrón climático, cosa que por la información que manejo y que se viene relevando no ocurrirá este mes ni tampoco en noviembre”.
“Las lluvias en el Norte tienen sólo un efecto local, y por ahora no está previsto que llueva en el Delta ni en el sur del Litoral”, señaló. La llegada del enorme caudal que el miércoles obligó a cerrar el acceso a las Cataratas del Iguazú “va a provocar apenas un repunte en el nivel del Paraná, llevando la marcas a las áreas medias”, apuntó, “y en la cabecera norte del Delta sólo va a cubrir los esteros y algunas zonas bajas”.
Esta crecida “no va a ayudar a aplacar los incendios porque lo que faltan son las lluvias, y las lluvias por ahora no van a llegar”, remarcó categórico el referente del INA.
El experto aclaró asimismo que la llamativa suba del caudal de agua en las Cataratas es producto de “tres o cuatro episodios” de precipitaciones que no comenzaron ahora sino que vienen desde la segunda semana de septiembre. Anteayer, el Parque Nacional misionero recibió 18.000 m3 de agua por segundo, mientras que hoy el caudal bajó a “9.000 m3 por segundo o quizás menos”, dijo Borús.
