Alertaron sobre maniobras fraudulentas con una supuesta colecta de dinero para el Hospital Dubarry

Ante las denuncias de vecinos sobre personas desconocidas que invitan a colaborar económicamente con la institución, el titular de la Asociación Cooperadora desmintió que se trate de una iniciativa oficial del nosocomio.

 

 

“No tiene nada que ver con la rifa que año a año organiza la Cooperadora”, aclaró tajante Carlos Milhome. “Está circulando un flyer que trata de despistar. Evidentemente, algunos malnacidos se aprovechan de estas situaciones y de lo que representa el Hospital para todos nosotros, y salen a solicitar dinero”.

Milhome explicó que la rifa anual de la Cooperadora es el ingreso de dinero más importante con el que cuentan anualmente, y explicó que desde la comisión se ocupan de comunicarle a las autoridades quiénes son los vendedores autorizados, poniendo a disposición todos sus datos personales. “Es un sistema muy serio el que tenemos y esto que surgió ahora no tiene nada que ver. Ojalá el que lo está haciendo se dé cuenta del daño que nos provoca, que entienda que eso no debe hacerse y cese de cometer este delito”.

Milhome agradeció a quienes vienen acompañando al Hospital con la compra de la rifa oficial y llamó a los que tienen la intención de cooperar a “que tengan cuidado, nada más”. La venta de las rifas está actualmente vigente, puerta a puerta, por parte de representantes debidamente habilitados.

El farmacéutico está iniciando su tercera gestión como titular de la Asociación Cooperadora del Hospital Dubarry. Le tocó atravesar la pandemia, declarada dos meses después de que asumió por primera vez ese desafío. “Fue tener que hacerle frente a un nuevo hospital, un nuevo trabajo, una nueva era porque ninguno de los que estamos en esto sabíamos de qué se trataba una pandemia, con las desgracias y todas las situaciones que debimos afrontar”, confió.

Lo recaudado con la rifa 2023 contribuyó para pagarle a profesionales que no integran la plantilla estable del nosocomio, incluso de especialidades que no son las que se atienden en el Dubarry. También fue de gran ayuda para solventar estudios clínicos que no se pueden hacer en el laboratorio interno. Y para los gastos corrientes no contemplados en el presupuesto provincial, como por ejemplo para arreglar un aire acondicionado.

Sobre las largas colas que diariamente se observan a primera hora del día para conseguir un turno, Milhone juzgó que “es casi lógico” por la cantidad cada vez mayor de vecinos que requieren los servicios del sistema público de salud. “El nuestro es un hospital público de excelencia, con mil cosas para mejorar, claro, pero con una voluntad y una honestidad intelectual que hace que todos los días tengamos los profesionales al alcance. Nosotros, desde la Cooperadora, somos apenas una rueda de auxilio”, concluyó.