En una reunión, el último jueves, entre funcionarios locales y autoridades de la órbita nacional “se plantearon los caminos a seguir para dar cierre al convenio entre el Municipio y el Estado nacional, hablando siempre del sector III, donde hay un cumplimiento de la empresa y el avance de la obra es mayor al 97 por ciento”, explicó la directora de Vivienda, Marina Amarillo, en comunicación con Radio Meridiano. Al haber una relación amigable con la constructora, se avanzaría hacia una rescisión contractual de común acuerdo que habilitaría a la comuna a hacer entrega inmediata de las unidades a los adjudicatarios.
El viernes, en tanto, hubo una reunión por Zoom con el área técnica de Nación con el fin de destrabar los certificados de avance de obra. A la empresa Montelectro se le adeuda actualmente el pago de tres certificados por un importe de 133 millones de pesos. Aun así, la firma ha continuado trabajando en el Calabria. Un cuarto certificado, por más de $ 65 millones, no pudo ser cargado todavía hasta que la auditoría de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora lo convalide. “Ese certificado es muy importante porque demostraría que el avance de la obra es mayor al 97 por ciento, habilitando a avanzar en la rescisión”, puntualizó Amarillo.
Otras opciones, si los plazos se alargan, serían convocar a una auditoría directa de Nación sobre las 50 viviendas del sector III o que el intendente Juan Ustarroz emita una nota garantizando la presentación del certificado una vez que se lo reciba.
El 3 por ciento de obra inconclusa en el sector III comprende la bajada de luz domiciliaria en todas las casas, y algunas conexiones de agua en unas pocas viviendas. Todas las propiedades tienen el mobiliario instalado, termotanque, cocina, artefactos sanitarios y griferías. En suma, ya están habitables.
“Hoy vemos un camino un poco más claro, vemos que hay voluntad de poder destrabar este tema para darle solución a las 50 familias que están a un paso de lograrlo, pero también avanzar en las 116 viviendas de los sectores I y II, por las que también tenemos que dar respuesta”, remarcó la directora.
En este segundo caso debería concretarse una rescisión unilateral del contrato dado que la empresa no responde a los reclamos y citaciones del Municipio. “Pero estén seguros de que estamos trabajando en el barrio completo, en las 166 viviendas iniciadas”, aseguró la funcionaria.
El plan de pago, tanto del terreno como de la casa, aún no fue definido. Como un primer paso en ese sentido ya se tasaron los 166 terrenos y el avance de las 166 viviendas para valuar de la manera más precisa las construcciones. Esta semana, la Dirección de Vivienda se reunirá con los vecinos, “aunque no es prudente hablar todavía de montos cuando todavía no está definida la cantidad de cuotas”, que se cree que variará entre 120, 240 o 360 mensualidades.