“Hay que acostumbrarse a esta variabilidad climática potenciada”

“Estamos atravesando un escenario de locos, de gran dinamismo”, confió el ingeniero Juan Borús, responsable del pronóstico hidrométrico del Instituto Nacional del Agua (INA).

 

 

“La variabilidad climática regional está fuertemente potenciada y nos expone constantemente a cambios bruscos. Va de poco a mucho y al revés. Tenemos un mes de mucha humedad y lluvias, y al siguiente se disipan totalmente y empezamos a preguntarnos cuándo va a llover. Está claro que eso no es lo mejor. Deberíamos tener eventos frecuentes pero no intensos. Ese sería el ideal”, aseguró.

La alteración parece ir incrementándose año a año. “Ya no sabemos qué es normal. Así como llovió torrencialmente en Mercedes, en la zonal más productiva del país estamos deseando que llueva. Este viernes se va a conversar de todo esto en la reunión mensual del Servicio Meteorológico Nacional, y también en la mesa de actualización de sequías. Es probable que se pueda trazar un panorama al respecto. Pero nos tendremos que acostumbrar a esta variabilidad potenciada, lamentablemente”.

Para los próximos diez días, Borús anticipó lluvias persistentes, sobre todo en el Litoral argentino, con foco en el territorio de Entre Ríos, sur de Corrientes y una franja de la provincia de Santa Fe. Esas lluvias aportarían al embalse de Salto Grande, “lo que nos obliga a estar atentos al río Uruguay”, dijo el hidrológo del INA.

Una creciente del río Uruguay afectaría las zonas ribereñas, justo cuando el turismo del país se convoca en las provincias de Corrientes y Entre Ríos por los carnavales.

Borús llamó a no analizar los fenómenos de manera aislada sino como parte de una dinámica. “En todo el continente americano se están viviendo hechos singulares. En este momento llueve en la Amazonia, donde había una gran preocupación porque no caía agua hace tiempo. Nosotros estamos deseando que llueva también en la cuenca alta del Plata, en los ríos Paraná y Uruguay, donde la previsión hasta ahora es de no lluvia. Sólo en el último tercio de la cuenca del Plata está lloviendo”.

Tan difícil es trazar pronósticos que el SMN, que acostumbra ofrecer un panorama de tres meses hacia adelante, ahora mismo está viendo modificada su previsión ya en el primer mes del período. “Esto nos obliga a ser muy cautos en la definición de pronósticos de mediano y largo plazo, y a estar cerca de la gente de las zonas donde impactan estos fenómenos para tratar de prevenirla”, sostuvo el experto.