Los taxistas marchan al Municipio y amenazan con un cese de actividades
El conflicto por la irrupción de servicios del tipo Uber en Mercedes se acelera y cobra importancia. A las diez de la mañana, taxímetros de distintas paradas se concentrarán frente al Palacio Municipal para hacer oír su queja.
Ya el miércoles, un grupo de choferes de las paradas tradicionales de Mercedes se acercaron a la sede comunal para reiterar el pedido de una audiencia, aunque no les “prestaron demasiada atención por esto de las elecciones”, según dijo uno de los conductores, de nombre Juan.
La solicitud de una reunión formal fue pedida por nota en dos ocasiones, según aseguró, ya la semana anterior. “Tuvimos un encuentro donde recibimos algunas promesas pero todavía no se han cumplido”. Los taxistas exigen que se profundicen los controles sobre las aplicaciones móviles para que no afecten su trabajo.
“La mayoría de los compañeros quieren manifestarse en la puerta del Municipio”, había anticipado Juan ya el miércoles a la mañana ante el micrófono de Radio Meridiano. La intención se concretaría a las diez de este jueves cuando los choferes confluyan en la Plaza San Martín.
Andrea Vara, dirigente de la Federación Nacional de Conductores de Taxis, había dicho que se evaluaba un cese total de la actividad para el domingo, justo el día de las elecciones provinciales. Pero Juan sostuvo que los choferes no tienen un único representante sino que cada parada tiene el suyo. No obstante, aceptó que la posibilidad de un paro el domingo 7 existe, “o bien podría ser antes del fin de semana”, dijo.
Los conductos salieron satisfechos de la reunión que mantuvieron semanas atrás con el secretario de Seguridad, Matías Maresca, en el ex Martín Rodríguez, “pero nos hicieron un par de promesas que no se cumplieron”. Entre ellas, que el Municipio reforzaría el control sobre las aplicaciones y que iba a proceder a secuestrar los vehículos que estuvieran en infracción.
SEGURIDAD
Según el taxista, hoy estarían trabajando en Mercedes unos “quince o dieciséis Uber locales, sin contar los que vienen que afuera. Acá trabajan autos de Suipacha, de Luján, donde tiene problemas con la inseguridad y se trasladan acá porque es más tranquilo”.
Juan reconoció que la aplicación Cabifi les exige a sus choferes contar con registro profesional de conducir, seguro y VTV de remis vigente, pero dijo que eso no se replica en Uber, aplicación para la que trabajan vehículos del modelo 2002 o 2003, que ya no deberían hacerlo. “Sin contar con los remises truchos, que los secuestran y los ves de nuevo en la calle. Pasan por los controles, los paran y siguen andando”.
A pesar de que Cabifi aparentaría ser un servicio más seguro, los taxistas no avalan su circulación. “Acá el régimen de transporte lo maneja el Municipio, tanto los taxis como los colectivos”, se plantó. “Lo único que queremos es que hagan cumplir las leyes”.
Juan calculó que desde la llegada de Uber a Mercedes el trabajo de los taxistas cayó casi un 60 por ciento, de tan atraídos que se sienten los clientes por lo económico del servicio que prestan las plataformas digitales.
