Un síntoma de esta época: Mercedes sin jugueterías

Como comercios de venta exclusiva de juguetes quedan apenas dos en la ciudad. Otros sumaron bazar, regalería, o comercializan otro tipo de productos para poder subsistir.

 

 

Ahora que llegan las Fiestas, muchos vecinos recuerdan con nostalgia la juguetería Aladín, ubicada en 26 y 25, que ya no existe. Desapareció hace más de un lustro. La importación de productos desde China, al igual que en el rubro textil, amenaza con barrer también un negocio de los principales de la industria nacional.

El gerente general de la Cámara Económica Mercedina (CEM), Ariel Pietrucha, reconoció que la rentabilidad de los comercios está en un nivel muy baja. “Tratando de haber un margen, que resulta ser muy chico, a través de la venta en volumen. La recesión es muy importante. Las plataformas como Temu, Shein y demás pegan muy muy fuerte en los comercios locales”.

Según Pietrucha, la apertura de las importaciones genera un desajuste “enorme que golpea fuerte” a la industria y el.comercio nacionales. Si bien no se animó a arriesgar el valor de un ticket promedio en esta época del año en jugueterías, confirmó que “es muy difícil que cualquier juguete de acá le pueda competir a uno que se pueda traer de afuera a través de alguna plataforma”.

Las compras previas a la Navidad vienen “muy cautas”, según el directivo de la CEM. La comparativa con años anteriores recién se podrá hacer pasado el 25 de diciembre.

En lo que refiere a juguetes, particularmente, la oferta es amplísima: desde 2.000 a un millón de pesos. “Es un rubro que el resto del año trabaja muy tranquilo, que no escapa al freno general del consumo. Por eso los comerciantes le ponen tanta expectativa al final del año, aunque la previsión de ventas que hacen es muy cauta”.