La Argentina fuera de la OMS: ¿cuáles serán las consecuencias?

En línea con Estados Unidos, el presidente Javier Milei oficializó la salida de nuestro país de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que deja a la Argentina al margen de la cooperación y el financiamiento global que garantizan este tipo de instituciones.

 

 

Consultado por este tema el secretario de Salud de Mercedes, recordó que la Argentina es miembro de esa organización desde 1948. “Esa participación nos hacía estar conectados con el resto de los países en un sistema sanitario global que actuó muy bien y fijó prioridades, por ejemplo, durante la pandemia. Estar fuera de eso implica quedar al margen de las políticas sanitarias globales, de los marcos regulatorios y del reglamento sanitario internacional”, advirtió Néstor Pisapia.

En ese sentido, lamentó que “a partir de ahora no tendremos un eje rector general que nos ayude”. Pero además se perderán políticas de apoyo regionales de la OMS ante el resurgimiento de determinadas enfermedades, por ejemplo. “Quedamos en una situación bastante compleja”, resumió el médico pediatra. “Porque a menudo tenemos la reaparición de alguna enfermedad y desde ahora no vamos a contar con el asesoramiento y la ayuda de un organismo de ese nivel”.

Otro gran apoyo lo daba la OMS en materia de logística ante situaciones de crisis, algo que desde ahora dejará de estar a disposición del país.

En el fondo, a Pisapia no le sorprende la decisión “porque en este momento el Gobierno dejó de dar gran parte de la asistencia técnica y de ocuparse de la adquisición de insumos y medicamentos a nivel regional o global”, una práctica que permitía conseguir mejores precios y mayor calidad. También se perderán los programas de entrenamiento de la OMS para profesionales.

La salida del país de la Organización “es una medida totalmente errada, pensada únicamente para ahorrarse la cuota que pagan los paises para sostenerla” dijo el secretario. “Esta decisión va a terminar siendo muy perjudicial para la salud pública de nuestro país”.

 

PROGRAMAS

Se inscribe este modo de actuar en la misma línea que la decisión oficial de dar de baja todos los programas sanitarios que no están sustentados por una ley. Por ejemplo, el programa RemediAr, que desde hace meses está siendo desarticulado y finalizará por completo en breve. “Esto deja en una situación de vulnerabilidad a los ciudadanos, sobre todo a los que tienen acceso únicamente a la salud pública. Las consecuencias de todo esto se verán a corto y mediano plazo”.

Con todo, Pisapia llevó tranquilidad respecto del programa Primeros 1.000 Días, impulsado desde Mercedes, dado que se haya respaldado por una ley, razón por la cual, “por el momento”, no corre riesgo.