Marcharán el lunes los jubilados y otras organizaciones a las oficinas de Pami

Lo harán para repudiar el despido de tres trabajadores, entre ellos, quien fuera el titular de esa oficina hasta abril último, Santiago Altube. También reforzarán el reclamo por los magros ingresos y la quita de beneficios a la clase pasiva.

 

 

 

Elizabeth Merlini, vocera de los jubilados en lucha, lamentó que con los despidos “de tres personas muy trabajadoras” se siga resintiendo la atención a los beneficiarios de Pami. “Todo esto va a sobrecargar al resto de los empleados y otra vez van a volver las demoras y la angustia que eso nos genera. Si estando todos había unas colas impresionantes, ¿qué podemos esperar ahora?”

La del próximo lunes a partir de las 9 de la mañana en bulevar 16 y 25 será la primera movilización del año de los jubilados y pensionados de Mercedes. Para organizarla, este viernes se realizó una reunión preparatoria en el Complejo Cultural La Trocha, “con varias caras nuevas”.

Persisten para la clase pasiva los problemas en la entrega de medicamentos, “fundamentalmente los oncológicos y para otros tratamientos”, dijo Merlini. “Esa es nuestra realidad de todos los días, lamentablemente”.

“Nosotros empezamos a reunirnos por un sentimiento. Nos fuimos sumando, simplemente para mostrar la realidad, porque es algo muy cruel. Necesitamos exponer estas cosas porque hay gente que todavía no se da cuenta, no sé qué les pasa. No es una característica de los mercedinos movilizarnos, pero nosotros hemos logrado estar presentes frente a esta circunstancia. Poder encontrarnos, acompañarnos y que esto se vea ya es importante”, agregó la vecina, de 77 años.

Sobre la forma en que se ha deteriorado la calidad de vida de los jubilados en el último año, Merlini dijo que “ha sido algo terrible. Yo tengo la suerte de tener mi casa y no tener que pagar un alquiler, pero con una mínima de 320.000 pesos, ¿cómo hacés para pagar la luz, el gas, los remedios, algún impuesto y además comer? Y ni hablemos de vestirnos”.

A pesar de haber sido ella una persona muy independiente, “una empieza a depender de la ayuda de los hijos. Y los hijos hoy se están quedando sin trabajo. Piensen que para que nosotros podamos seguir cobrando una jubilación debe haber tres trabajadores y medio en blanco y, sobre todo, que los empresarios hagan los aportes”.

“Lo único que nos queda es este trabajo silencioso de mostrar lo que nos pasa. El Pami es nuestro porque somos nosotros los que lo mantenemos, y sin embargo no tenemos ningún tipo de participación. Hoy tenemos un enorme sentimiento de abandono”.