“Belgrano fue castigado por crear la bandera”
A 210 años de la creación de nuestra enseña patria, y en el día en que se conmemora el fallecimiento de su creador, la profesora María Mónica Brown reveló pormenores de aquel hecho histórico.
En diálogo con Alberto Florella por Radio Meridiano, la presidenta del Instituto Belgraniano de Mercedes lamentó que el homenaje al prócer no se realice el día en que la bandera -inicialmente de dos franjas- se izó por primera vez, el 27 de febrero de 1812, sino en la fecha en que se recuerda la muerte del abogado y político argentino. El 13 de febrero de ese año, recordó Brown, Belgrano le había pedido al Triunvirato que aprobara el uso de la primera escarapela “para diferenciar a las tropas, a los milicianos, que no tenían una ropa identificatoria sino que eran gente común que recibía algún tipo de instrucción; al no estar identificados se corría el riesgo de que se mataran entre ellos”.
Ese paso envalentonó a Belgrano para hacer flamear unos días después la flamante bandera en la barranca rosarina sobre el río Paraná. “Y fue castigado por eso, porque el Triunvirato ya pensaba en apartarse de España, pero crear una bandera propia era demasiado. Belgrano se enojó mucho con eso, prometió romperla o guardarla hasta su primer victoria, que ocurrió justamente ese mismo año, en la batalla de Tucumán”, comentó.

Diseñada sin el sol característico (con rostro humano) que la embellece hoy en día, fue el Congreso de Tucumán el que le agregó el astro rey en el centro para cuando se la usara con fines militares. Por decisión del presidente Raúl Alfonsín, mucho tiempo después se impuso la versión con el sol de 32 rayos para todo uso.
“Belgrano era abogado, no había estudiado para militar; sin embargo, había integrado el Regimiento de Patricios, e incluso hoy mismo el Instituto Belgraniano funciona en dependencias de ese Regimiento, en Palermo”, dijo Brown. Fue en 1938 que el gobierno de Roberto M. Ortíz estableció el 20 de junio como Día de la Bandera.

La profesora Brown acaba de presentar en Mercedes su segundo libro dedicado a la vida de Belgrano, en este caso, a su interés por hallar una vía más directa y menos riesgosa de paso hacia Chile. En ‘Belgrano, un nuevo camino a Chile’, Brown aborda la figura del prócer entre los años 1803 y 1806, cuando desde el Consulado argentino se empeñó en alentar el comercio con mejores vías de comunicación. Fueron cuatro las expediciones que se emprendieron en aquel tiempo, una de ellas saliendo desde las cercanías de Mercedes, lo que entusiasmó a la profesora para ahondar en aquella búsqueda que contó con la guía de los indios ranqueles.
