Otra vez, el mal estado de la Ruta Provincial Nº 41 provocó un accidente

Un camión de carga mordió la banquina ante una mala maniobra de otro vehículo y terminó volcado sobre la banquina. Por fortuna, no hubo víctimas fatales.

 

El accidente se produjo en la tarde-noche del martes a la altura del puente sobre el río Luján y esta mañana el camión Scania 113 modelo 96 todavía permanecía en el lugar a la espera de ser removido. Sebastián, el conductor del rodado, contó que había cargado alimento para perros en la localidad de Gowland y lo trasladada en sentido Mercedes-San Andrés de Giles, como hace semanalmente, con destino final en la ciudad de Salta. Al llegar a esa zona, un camión que circulaba de frente maniobró hacia el centro de la calzada y él, por esquivarlo, mordió la banquina, lo que hizo que volcara y cruzara toda la cinta asfáltica hasta detenerse en un yuyal y una zanja, del lado contrario.

El conductor salió ileso y sólo acusaba esta mañana un dolor en un dedo, que imaginaba podría haberse quebrado, aunque todavía no había sido atendido por personal médico. Permaneció en el lugar del hecho toda la noche, junto con la policía, “para avisarle a otros camiones y evitar que se produzca un accidente peor”, le contó a Juan Carlos Schifini, al frente de la unidad móvil de exteriores de Radio Meridiano.

La mercadería que transportaba quedó esparcida por el asfalto y la banquina, y se le permitió a los vecinos de la zona retirar sólo el alimento para perros cuyas bolsas se habían roto. “Por suerte venía despacio, si no hubiese sido algo peor”, reconoció el conductor. En el transcurso de la mañana, dijo, llegaría un colega suyo de San Andrés de Giles para retirar las bolsas cerradas y devolverlas a la fábrica, mientras que su padre estaba viajando desde Salta a Mercedes en otro camión para remolcar hasta esa provincia el vehículo dañado.

“La policía me dijo que cada dos días hay un accidente en esta zona porque la ruta está muy ahuellada”, contó Sebastián, quien aseguró además que la cinta asfáltica es extremadamente angosta para el porte de los camiones que la transitan. “La luz entre dos camiones que se cruzan a velocidad no supera los dos metros”, confirmó Schifini. El chofer dijo además que, según las normas viales, la diferencia de altura entre la ruta y la banquina no puede superar los 5 centímetros, mientras que en el lugar del accidente la diferencia es de 40 centímetros.

Camiones de este tipo pueden cargar un peso de hasta 45.000 kilos brutos, pero el de Sebastián sólo llevaba 26.000 kilos brutos. No obstante, comentó, “una vez que mordés la banquina, que perdés el control, es muy difícil volver a acomodarlo” porque la carga se mueve de manera desordenada.