Un camión derribó cables y Meridiano intervino para solucionar el problema

El hecho se produjo en calle 34 entre 47 y 49, y por un momento se temió que hubiera riesgo de una descarga eléctrica. Pero una vez que intervino el Municipio se constató que se trataba de un tendido telefónico.

 

 

Fue el alerta lanzado por la unidad móvil de exteriores de Meridiano el que puso sobreaviso a las autoridades comunales, que enviaron una cuadrilla al lugar para comprobar los daños ocasionados y el peligro latente para los vecinos.

El paso de un camión de gran envergadura provocó daños en un poste y la caída de cables que quedaron colgando a unos tres metros del piso, cruzando la calzada dos de ellos y uno más sobre la vereda. La coordinadora de Protección Civil local, María Agustina Loré, confirmó horas más tarde que “se trató de cables telefónicos”, por lo que no existía riesgo de electrocución, y reconoció que fue a partir de la denuncia pública de Meridiano que desplegaron un equipo de la Guardia Municipal para ocuparse del caso.

“Son cables telefónicos, ya nos comunicamos con la empresa prestadora del servicio para que se ocupe”, dijo la funcionaria. “No vemos que los cables estén cortados, pero eso lo va a evaluar la compañía; por ahora sólo se ven cables caídos”, añadió, sin poder confirmar que hubiera en ese momento vecinos con el servicio telefónico interrumpido.

“Nos avisaron ustedes y la Guardia Urbana fue enseguida. Ya fueron señalizados los cables (caídos)”, aportó Loré. Desde la unidad móvil de Meridiano, Juan Carlos Schifini confirmó la colocación de cintas plásticas para que los transeúntes puedan identificar la zona de peligro, a la vez que denunció “el cablerío tremendo que hay en esta zona“.

En otro orden, la coordinadora de Protección Civil mencionó que en la última gran tormenta de viento producida el pasado 1º de diciembre el Municipio recibió más de 150 reclamos a la línea 147 y a través de las redes sociales. La mayoría de ellos por postes y cables caídos en la vía pública. Hubo también dos voladuras de techos. “Tormentas de este tipo nos dejan una semana de trabajo posterior”, comentó Loré.