Alertan que “el asma es una enfermedad muy subdiagnosticada”
Al celebrarse el primer martes de mayo el Día Mundial de esa afección, el neumonólogo José María ‘Sesón’ Comesaña conversó con Alberto y Lucía Florella por Radio Meridiano.
La vida moderna ha expandido esta enfermedad inflamatoria de las vías respiratorias, que hoy afecta a 300 millones de personas en el mundo y provoca 250.000 muertes anuales. Entre el 6 y el 16 por ciento de la población pediátrica la padece. “El hecho de vivir tan encerrados, con tantas alfombras, potencia el asma”, sostuvo el profesional.
Los síntomas son conocidos: tos, opresión torácica, falta de aire, sibilancia (silbido al respirar), y en casos extremos, hasta cianosis. Al decir de Comesaña, “es una enfermedad que causa mucho ausentismo escolar y laboral”. Los ejercicios aeróbicos son buenos para enfrentarla, dijo. “Antes se limitaba al paciente en sus actividades, pero hoy se sabe que eso es contraproducente”.
“El asma es una enfermedad muy subdiagnosticada”, advirtió el neumonólogo. ¿Qué se debe hacer ante la sospecha de padecerla? Acudir al médico, que seguramente indicará una espirometría y luego un tratamiento. De estos, Comesaña recomienda el de corticoides inhalatorios porque provocan menos efectos secundarios. “Los corticoides que se inhalan cambiaron la historia del asma, son mucho menos dañinos que los que se administran por vía oral o inyectables”.
Naturalmente, el profesional recomendó no fumar y que nadie lo haga en la vivienda familiar, dado que los hijos de madres fumadoras desarrollan hasta cuatro veces más sibilancia.
Los factores psicológicos también pesan en el desarrollo del asma. “Enormemente”, según Comesaña. Como principal desencadenante aparecen las alergias, y un escalón más atrás, “la cuestión emotiva”.
