MUJERES CARPINTERAS SE INCORPORAN AL TALLER MUNICIPAL

Desde ayer un grupo de mujeres carpinteras se sumó al taller municipal, históricamente ocupado por varones. La incorporación se da en el marco del desarrollo del Plan Potenciar Trabajo donde las mujeres se formaron en el oficio. El logro es un trabajo conjunto entre la Dirección de Géneros y Diversidad y Servicios Públicos de Mercedes. Ana De Cunto, carpintera y psicóloga social, es quien guía y forma a estas mujeres que hoy marcan otro paso más en el empoderamiento y desarrollo de la equidad de géneros.

El proyecto comenzó hace 3 años en el Ex Instituto Unzué, de la mano de la dirección de Géneros y Diversidad a cargo de la licenciada y responsable del área Guadalupe González, dentro del Plan Potenciar trabajo. Ana De Cunto, tallerista en la dirección de género y carpintera, fue quien comenzó a enseñar sobre el oficio a este grupo de 10 mujeres que hoy, además, realizan trabajos de forma independiente en forma de cooperativa.

La idea, cuenta Ana al aire de Radio Meridiano, fue “poder conformar un grupo de mujeres carpinteras que tengan en principio el deseo de poder interiorizarse en este oficio y por qué no luego formalizarse en algún proyecto productivo.” El grupo que comenzó en el Unzué, hoy se muda al Corralón Municipal, para comenzar a trabajar junto al equipo del carpintería local que responde a Servicios Públicos. Las mujeres carpinteras ya vienen produciendo material: fueron las encargadas de realizar los juguetes destinados al programa 1000 días, y hoy seguirán produciendo muebles necesarios para diferentes áreas locales que así lo necesiten.

Ana aprendió el oficio de parte de su tío. “Fue él quien me introdujo en esto hasta que tomé vuelo sola. Me interesó la idea de, por un lado ser tallerista y, por el otro, poder conquistar un espacio marcado históricamente por varones. Esa fue la propuesta inicial y el desafío”, cuenta la encargada de guiar, enseñar y acompañar al grupo que a partir de ahora comparte horas en el espacio frente a la terminal, también marcado por la presencia masculina.

Luego de varias conversaciones con Luis Ponce, responsable del área de producción se logró dar este paso, importante tanto para el crecimiento profesional de las mujeres que lo integran como en el mejoramiento del acceso equitativo del trabajo.

“El proyecto seguirá desarrollándose como grupo autogestivo produciendo otros bienes que puedan venderse a la comunidad en general”, cuenta Ana. De esa manera logran dos objetivos: continuar con el programa Potenciar trabajo, fundamental a la hora de dar el primer paso, y realizar una contraprestación por ese valor que el Estado aporta a cada una de las carpinteras. Mientras, se perfeccionan en el oficio y planifican sus propios proyectos, organizadas y unidas en cooperativa.