Municipales: “No queremos ser nosotros los que paguen la crisis”

Mientras continúa la discusión paritaria, el Sindicato de Trabajadores Municipales (STMM) pide revisar las cuentas para saber cuánto dinero hay en las arcas de la comuna.

 

Evangelina Artaza es la secretaria general del STMM y una de los dirigentes gremiales que participan de las reuniones con el Ejecutivo para definir el porcentaje de incremento salarial que se otorgará a los empleados del Municipio. “Todos sabemos que en el último mes y medio fue algo terrible el aumento en los alimentos, de los servicios, del combustible. El poder adquisitivo de los trabajadores municipales se ha visto notoriamente perjudicado”, afirmó en comunicación con Radio Meridiano.

Según la dirigente, ya en 2023 los municipales terminaron el año con una paritaria del 120 por ciento cuando la inflación superó el 200 por ciento. El perjuicio sobre el bolsillo viene de arrastre “De todos, tenemos esperanzas de que se reordenen las cuentas. Lo que pedimos es el cuidado de los recursos. El presidente Milei hizo un ajuste feroz que impactó de lleno en los trabajadores. No sabía yo que nosotros éramos la casta. Ahora estamos buscando la manera de que la paritaria sea lo más exitosa posible y que le lleve tranquilidad y plata a los municipales. Lo que está presupuestado es un 70 por ciento de aumento para todo el año, lo que para nosotros es un piso. Sabemos que llegó un ATN (Aporte del Tesoro Nacional) de 120 millones de pesos, que había sido pedido el año pasado; también va a llegar el Fondo de Fortalecimiento Fiscal para Municipios, creado por el gobernador Kicillof, que son $ 760 millones a lo largo del año. Eso les trae un alivio a los intendentes”, matizó.

Según fuentes extraoficiales, la propuesta del Ejecutivo a los municipales es un 30 por ciento de aumento, más un bono de $ 50.000. En una reunión preliminar desarrollada la semana pasada, la dirigencia gremial había pedido que el incremento salarial fuera del 70 por ciento al básico.

Desde el Sindicato, dijo Artaza, “queremos tener acceso a los saldos de las cuentas del Municipio, ver si hay plazos fijos, si tienen fondos comunes de inversión. Porque esos fondos son de libre disponibilidad y de liquidez inmediata. Queremos ver realmente cuál es la plata que hay, y recién ahí vamos a poder decir si estamos de acuerdo o no con la propuesta del Departamento Ejecutivo. Necesitamos que el Municipio reordene la cuestión económica y que el trabajador municipal sea la prioridad. No queremos ser nosotros los que paguen la crisis. Hoy tenemos compañeros que no comen, que no pueden alquilar, compañeros en situación de vulnerabilidad”.

Con todo, Artaza reconoció que, “siempre y cuando estén los números reales sobre la mesa, estamos dispuestos a discutir lo que sea. Sabemos que aunque se decía que el año pasado hubo superávit en la Municipalidad, no es así. Sólo la masa salarial es de $ 500 millones mensuales. Obviamente que cualquier aporte que llegue no alcanza a cubrir la necesidad, pero debemos ser ingeniosos en la recaudación y en cómo se logra hacer entrar más dinero”.

En este contexto, alertó además la dirigente, crecen los casos de violencia de género. “La situación económica termina derivando en cosas que son terribles para las y los trabajadores”, remarcó.