Elevaron al Concejo Deliberante el pedido por una ordenanza que no se cumple
El concejal mandato cumplido Carlos Mosso expuso ante la titular de ese cuerpo, Mariana San Martín, los perjuicios potenciales de no respetar el sentido de una de las calles del barrio San Francisco. También reclamó por una dantesca pérdida de agua en el barrio San Jorge.
En diálogo con Radio Meridiano, Mosso recordó que en diciembre de 2022, cuando él formaba parte del Legislativo municipal, se aprobó una ordenanza que involucra a la calle 9 desde Av. 2 a 114, del barrio San Francisco, que todavía no tiene el sentido que se fijó en aquella ocasión.
“Esto implica que se está manteniendo un ordenamiento que no corresponde, pero además buscamos prevenir que en caso de algún siniestro vial no tengamos que pagar los contribuyentes, como sostén del Municipio, algún litigio que pueda darse cuando las compañías de seguros vean que el sentido de circulación actual es contrario al de ordenanza y no quieran responderle al asegurado”.
El sentido que fija la ordenanza mejoraría además la circulación de los vecinos por la zona. “En aquel momento el secretario de Seguridad y Tránsito era Gonzalo Anselmo y él estuvo de acuerdo. Lo tratamos en la Comisión de Tránsito del Concejo Deliberante, que en ese entonces me tocaba presidir, y se votó la ordenanza luego de realizados los estudios pertinentes”.
La calle 9 debería correr de Norte a Sur, desde la Av. 2 hacia la 114, no como ocurre hoy, que es a la inversa. “Ahora dependemos de la buena predisposición de los legisladores y los funcionarios. No es algo muy complicado: hay que girar algunos carteles y cambiar las flechas pintadas en algunas de las esquinas”, dijo Mosso.
Por otro lado, se refirió también a una enorme pérdida de agua en el barrio San Jorge, que requiere de una nueva cañería que el Municipio viene gestionando con Provincia y Nación hace más de dos años. Ante la presunción de que en el corto plazo va a ser difícil que se pueda contar con una ayuda económica para destinar a ese fin, el vecino les pidió a los concejales que utilicen una parte de los 328 millones de pesos del presupuesto participativo para darle solución definitiva al tema.
“El agua potable es un recurso no renovable y su uso nos afecta a todos los mercedinos. La obra que hay que hacer ya está proyectada, pero el Municipio quería que Provincia o Nación pusieran los recursos económicos. Sin embargo, nunca llegaron a firmar un convenio, y ya no se puede esperar más”, lamentó.
Hasta el año pasado, por las filtraciones de ese caño troncal se perdían 50.000 litros de agua potable por día, el equivalente a una pileta de natación grande, que no se recupera. “En un año se dilapidaron 11 millones de litros de agua potable. No podemos darnos ese lujo”.
