Sigue el debate sobre el rol de las cooperadoras escolares
“La familia no puede estar desentendida de la escuela”, opinó el secretario de Educación municipal, firme impulsor del trabajo de las asociaciones que acompañan la actividad de las instituciones educativas.
José Luis Pisano cree ver un trasfondo político en un artículo periodístico que inició la discusión días atrás, cuando denunció que las cooperadoras escolares estaban teniendo que suplir el rol del Estado. “En nuestro caso, nosotros tomamos sí la decisión política de fomentar la participación de las familias y del entorno de las escuelas a través de la institución que la legislación indica, que es justamente la cooperadora”, comentó.
“La cooperadora es el enlace de la comunidad con la escuela, lo establecen los primeros artículos del Reglamento General de Instituciones Educativas”. En el “abanico enorme” de acciones que las cooperadoras pueden llevar adelante figuran “actividades que permitan la participación y el encuentro de la comunidad en torno a la escuela. Se trata de una herramienta mediante la cual la comunidad se va enterando de lo que pasa dentro la institución; también tienen la posibilidad de recaudar fondos para ampliar las acciones pedagógicas como, por ejemplo, con una salida educativa”.
Pero, además, “la cooperadora tiene la posibilidad de involucrarse en lo que pasa en la escuela más allá de lo pedagógico. Ahí entran las situaciones de reparaciones menores. En el caso de la Escuela Normal, que disparó la nota escrita con muchísima mala intención, se mencionó que la cooperadora se hace cargo de la infraestructura. Pero eso no es real -puntualizó Pisano-. Si no se tiene vínculo con las cooperadoras y la persona no se acerca, no va a saber lo que pasa en las escuelas. Que una cooperadora convoque a una jornada de pintura o de reparación de mobiliario a mí me genera una satisfacción enorme, porque no hay política pública que se sostenga sin la participación de la familia”.
En cuatro años trabajando en el Consejo Escolar, el funcionario calcula haber distribuido 2.000 sillas y 1.000 mesas. “Todas las escuelas han incorporado mobiliario nuevo”, sentenció. “Que haya voluntad de las familias de hacer acciones que sigan mejorando las instalaciones para mí es una gran satisfacción”, reiteró.
No obstante, dejó en claro en que “no hay una cooperadora que haya reparado un techo, revocado una pared o construido un aula. Eso lo hizo el Estado. Es una mentira enorme decir que el Estado provincial se desentiende de la infraestructura de las escuelas”.
