“Hay un estado de resignación muy peligroso”

A pesar del incremento de haberes del 8 por ciento que se aplicó este mes, desde el Sindicato de Trabajadores Municipales de Mercedes se declaran “muy complicados” en términos económicos.

 

 

 

 

“La economía parece no tener un punto de equilibrio y no se avisora un panorama mejor. Esa es nuestra mayor incertidumbre, lo que lleva a las familias a este desconcierto”, analizó Evangelina Artaza, referente del STMM. “Hay en la gente un estado de resignación que es muy peligroso a nivel social y cultural. De todos modos, creo que en algún momento la gente va a reaccionar con esos estos aumentos que se vienen”.

La dirigente consideró que en términos porcentuales el sector tuvo “una muy buena paritaria”, e incluso arriesgó que “fue la paritaria más alta de la provincia de Buenos Aires”, pero lamentó que eso “no se ve reflejado en los bolsillos”. Esto, por dos razones: por los aumentos constantes de precios y “por el lugar de donde venimos”, dijo.

“En este contexto da miedo llegar a diciembre”, remarcó.

Artaza mencionó asimismo que el aumento de este mes les llega también a los jubilados municipales por movilidad, y aclaró que “hubo un error administrativo en el IPS por el cual cobraron el aumento pero no los retroactivos”. Desde el STMM ya se comunicaron con ellos y prometieron solucionarlo el mes próximo.

Consultada por Radio Meridiano sobre el día después del paro por 48 horas que generó tensión en la relación con el Municipio, la referente del STMM valoró que hayan podido hablar con representantes del Intendente una vez superado aquel conflicto, aunque sostuvo que “si hubiera un poco más de comunicación quizás no se habría llegado a ese punto. Sólo dialogando se pueden alcanzar ciertos objetivos”, dijo.

Con todo, Artaza se manifestó respetuosa de lo que votó la ciudadanía. “Querían un cambio y el cambio está, sin duda. Lo estamos padeciendo. Tocaron a la clases más delicada, que son los jubilados, sectores muy sensibles. Obviamente que uno quiere gobernabilidad para cualquier Presidente, pero si no se escucha a la gente, en algún momento se van a hacer oír. En mis 42 años, nunca vi a tanta gente sacando comida de los contenedores de basura”.