“Las universidades seguiremos reclamando lo que nos parece justo”, advierte un decano de la UBA

Alejo Pérez Carrera, al frente de la Facultad de Ciencias Veterinarias, contó que ya renunció un diez por ciento del plantel docente y alertó que el recorte presupuestario va a empezar a afectar la enseñanza.

 

 

 

“Desde principios de año, las universidades venimos transitando un momento difícil, con urgencias y con un reclamo por gastos de funcionamiento. Eso desembocó en la primera Marcha Federal Universitaria, del 23 de abril. Ese gasto, que representa más o menos un diez por ciento del presupuesto total de una facultad, fue reconocido. El resto del gasto está vinculado con los salarios de trabajadores docentes y no docentes. Esos salarios han quedado muy atrasados, incluso con relación a la recomposición salarial que recibieron otros estamentos del Estado. Al día de hoy, el atraso es de un 45 a 50 por ciento”, explicó el directivo, señalando que fue ese el aspecto que intentó visibilizar la segunda marcha universitaria, llevada a cabo el pasado 2 de octubre.

Eso, y la necesidad de que no se vete la Ley de Financiamiento Universitario, que era una herramienta que podría colaborar de alguna manera, tanto con los gastos de funcionamiento como en el aspecto salarial. “Las universidades seguiremos reclamando lo que nos parece justo para lograr una educación de calidad, que iguala y que es lo que permite un movimiento social ascendente”, planteó.

Pérez Carrera anticipó que la próxima semana comenzará a discutirse el Presupuesto 2025, “lo que nos obliga a permanecer alertas y defendiendo este reclamo que la sociedad ha acompañado”.

La Facultad de Veterinaria no fue tomada esta semana por los estudiantes, como sí ocurrió con otras sedes de la UBA, aunque hubo una vigilia previa a la votación del miércoles en el Congreso. De todos modos, no se interrumpió la actividad académica. El jueves, en cambio, la Facultad permaneció cerrada a raíz del paro convocado por la Federación Sindical de Universidades Nacionales.

Pensando a futuro, el directivo (hermano del secretario de Obras Públicas de Mercedes, el arquitecto Emanuel Pérez Carrera) admitió que “todo esto impacta de lleno en la vida universitaria. Desde principios de año hemos registrado 48 renuncias de docentes. Todos ellos nos transmiten que el salario no les alcanza. Estamos hablando de un diez por ciento del plantel total. Si el atraso salarial se prolonga en el tiempo lo vamos a sentir mucho, por ejemplo, en las cursadas de verano, en los viajes de prácticas, en la imposibilidad de sostener tres bandas horarias para cada asignatura”, enumeró.

La Facultad de Ciencias Veterinaria de la UBA cuenta con una matrícula de 4.470 alumnos, 510 docentes y unas 600 personas en el plantel no docente. En el Hospital Escuela (que está abierto a la comunidad) trabajan 150 profesionales. La Facultad cuenta con una línea de becas estudiantiles de apoyo a aquellos alumnos que más lo necesitan.

“Uno se cansa de escuchar ataques respecto de supuestos adoctrinamientos, de falsificar la cantidad de estudiantes, de no querer ser auditados; una mentira tras otra. Sepan que el presupuesto universitario que se nos asigna no tiene relación con la cantidad de estudiantes sino con la infraestructura, cantidad de laboratorios y de aulas, cantidad de personal docente y no docente. El número de estudiantes no es una variable que defina el dinero que una facultad recibe”, remarcó.