Otro informe televisivo sobre el estado deplorable de la Ruta 5

Lo emitió el fin de semana la señal A24, que se llegó hasta Chivilcoy para entrevistar a una usuaria que se negó a pagar el peaje en Olivera y terminó realizando un trabajo mucho mayor, alarmado el equipo periodístico para las situaciones que se ven sobre la ruta.

 

 

Desde que se viralizaron las imágenes del intercambio verbal entre la chivilcoyana Claudia Montes y un empleado de la cabina de peaje porque la mujer no quiso abonar la tarifa, cansada de ver y experimentar en carne propia el lamentable estado de la Ruta Nacional 5, el tema ganó espacio en los medios nacionales (aunque Radio Meridiano y este sitio web vienen ocupándose del asunto hace ya mucho tiempo).

Un equipo periodístico de A24 visitó Chivilcoy el lunes pasado con la intención de entrevistar a la usuaria, pero el resultado de ese viaje fue un informe aún mayor, con imágenes que en algunos casos hielan la sangre. En el documento brinda su testimonio el perito accidentológico Jorge Lasala, quien también conversó sobre este tema con Lucía Florella.

Comenzó Lasala aclarando que los que se producen a diario en la Ruta 5 “son siniestros viales y no accidentes, porque se pueden evitar”. Y añadió que con una autovía, los choques frontales, que son mayoría, dejarían de producirse.

El experto consideró que los siniestros se producen por dos razones fundamentales: negligencia de los automovilistas (alta velocidad en una ruta evidentemente maltrecha) y malas maniobras, ya que ante el elevado caudal de tránsito que circula por esa vía no se respetan las señalizaciones de sobrepaso, por ejemplo.

Eso, sumado a las banquina descalzas y los pastizales que acompañan todo el recorrido. Según trascendidos, hay sólo cuatro empleados dedicados a cortar el pasto en un trayecto de más de un centenar de kilómetros. “Además de gente, faltan medios para que esos trabajadores puedan hacer bien su tarea”, opinó Lasala.

Al perito le llama la atención también que las obras de la futura autovía, que supuestamente se encuentran en marcha entre Mercedes y Suipacha, sólo están concentradas en los diez kilómetros que corren dentro de aquel partido. “Los trabajos avanzan únicamente entre el kilómetro 114 y el 124, y a ritmo muy lento. Ente el kilómetro 104 (cercano al Acceso Sur) y el 114 no se está haciendo nada. Uno tiende a pensar que si empiezan un trabajo debería ser desde Mercedes hacia allá. Incluso desde la rotonda de la Toyota (en la intersección con la Ruta Provincial 41) y no desde el Acceso Sur. Pero la cosa no es así. En los diez kilómetros de Suipacha hay avances muy mínimos en puentes y colectoras. Pero las fotos de los flyers de Vialidad son las mismas desde hace un año”, denunció Lasala.

Con las balanzas fuera de servicio (sólo funciona la de 9 de Julio en sentido a la Capital), la sobrecargada de los camiones daña un asfalto que ya hace tiempo requiere de atención. El 30 por ciento del tránsito que circula por la Ruta 5 son camiones, alerta el informe de A24.

Según el periodista a cargo de la nota, hay tramos de la ruta con un ancho de sólo seis metros (aunque Lasala aclara que en Chivilcoy llega a siete metros, 3,5 metros de cada mano). La mayoría de los camiones miden 2,5 metros, lo que, en el peor de los escenarios, les deja a dos choferes que se cruzan apenas 25 centímetros de maniobra.

Para dimensionar la gravedad de la situación, el perito recordó el caso de un padre y dos hijos oriundos de Chivilcoy que murieron en la Ruta 5, ¡en tres siniestros diferentes! No por nada, A24 tituló su informe como “La ruta de la muerte”.