Llega la Varieté Mono Loco a La Trocha

El Club de Lectura Mono Loco organiza una multiplicidad de actividades culturales junto a la Dirección de Salud Mental municipal.

 

 

Angel Rutigliano, uno de los organizadores, anticipó al aire de Radio Meridiano que, como su nombre lo indica, la propuesta sobre el escenario de La Trocha “va a ser variada: habrá títeres, lecturas, murga, algo de magia, danza folklórica, música rock con Black Cachivache”.

Debajo, la actividad se extenderá con el trabajo de artistas plásticos en vivo y una feria de artesanías. “Lo pensamos como una experiencia, que la gente se acerque a un espacio de encuentro”, dijo el pintor y Licenciado en Psicología. La entrada es libre y gratuita.

En cuanto al trabajo mancomunado con el área de Salud Mental del Municipio amplió que “responde a la consigna que tenemos de encontrarnos desde un lugar festivo y no psicopatológico”. Además de coordinar las actividades, Rutigliano va a pintar en vivo y se pondrá al mando de un karaoke, según adelantó.

“Lamentablemente, ahora que están en vacaciones vemos que los chicos, y también algunos grandes, viven dentro del celular. Entonces esta es una invitación a ver a otros seres humanos, cómo actúan y cómo se mueven”, sostuvo.

Habrá servicio de cantina e invitados especiales llegados desde otras localidades, como un grupo de titiriteros de Bragado. El nombre Mono Loco responde, según Rutigliano, a la tradición de la cultura hindú de que la mente es como un mono loco con una navaja, rompiendo de este modo con la idea de normalidad. “Lo normal no es la realidad”, explicó.

La Varieté Mono Loco es este sábado en La Trocha, desde las 20 hs hasta la una de la madrugada.

 

SALUD MENTAL

Sobre la situación de la salud mental en el país, Rutigliano dijo que los cuadros que demandan atención se multiplicaron a partir de la pandemia, “y ahora mismo, con la crisis, hay demasiada demanda para la cantidad de psicólogos, trabajadores sociales y acompañantes terapéuticos con que cuenta el sector público”.

“Los recursos humanos no alcanzan”, lamentó el profesional. Justamente, esta suerte de adicción a la virtualidad que hoy se vive “fue promovida por la pandemia, no nos olvidemos de eso. Si uno mira para atrás, el cuadro se parece mucho a las guerras, y eso produce secuelas. Los consultorios están abarrotados de pacientes”.

“Hoy nos cuesta muchísimo salir de la virtualidad. Las vacaciones son dentro del celular. Los chicos aman quedarse en la cama con el teléfono, es un planazo para ellos. Antes uno iba a una plaza, al cine; hoy la vida pasa por ahí”, remarcó.