Tras la protesta en 9 de Julio, el Gobierno reiniciará las obras del Plan Maestro del Salado
La novedad la comunicó la Mesa de Enlace luego de reunirse con autoridades nacionales. Comenzará a ejecutarse el tramo 4 del proyecto para evitar las inundaciones en una vasta zona de la provincia de Buenos Aires.
Para Juan Borús, investigador asociado del Instituto Nacional del Agua (INA) y experto en alerta hidrológico, se trata de una gran noticia porque “la peor obra es la que se planifica, se analiza, se le encuentra el mejor diseño posible y al final no se hace”.
“Hace tiempo que las cuatro etapas de la obra del río Salado pedían a los gritos que se terminen de hacer. Pero lo argentinos somos difíciles para concretar algunas cosas”, dijo en comunicación con Radio Meridiano. El cuarto tramo comprende el dragado de unos 760 kilómetros de tan importante curso de agua.
¿Por qué ocurren las inundaciones? Según el especialista, por las lluvias frecuentes en esta zona de la llanura pampeana, donde “se ha desdibujado la estacionalidad con eventos que ahora duran varias semanas”. El actual escenario de inundaciones, opinó, “se ha desarrollado en relativamente poco tiempo pero para adelante la perspectiva climática no permite esperar un mejoramiento de este escenario húmedo”. Es por eso que Borús considera “muy importante que la gente recuerde que en una llanura las obras de regulación hídrica no evitan las inundaciones sino que reducen la permanencia del agua”.
“Es decir, las obras del río Salado no son para que no haya más inundaciones. Eso no es posible en una llanura pampeana. Lo que sí se puede hacer es administrar los excedentes de lluvia de tal manera que duren lo menos posible”, aclaró el extitular del INA.
Aún así, el reinicio de la obras es un avance, cree, para aquellos que ven actualmente como sus campos quedan inutilizados durante una gran cantidad de meses. El Salado se convierte, en este contexto, en una vía de escape y de descarga del agua “a la que hay que tenerla de la mejor manera posible”.
“La palabra evitar hay que evitarla en este contexto”, propuso el experto. Pero de todos modos “las obras hay que hacerlas para disminuir el daño de las inundaciones en la llanura”.
“Me parece insólito que a esta altura tengo que pedir las obras casi de rodillas, en la zona más productiva de país. Afuera (del país) estas cosas no las pueden entender…¡A nosotros no nos pueden entender!”, reconoció. “El río Salado es una bendición para nosotros. Por suerte existe y debemos administrarlo para que sea la vía de descarga de los excedentes de lluvia en un región tan extensa”.
