Amenazas a escuelas: “Necesitamos el apoyo de las familias”

En el caso del amedrentamiento en el Colegio San Luis Gonzaga, que fue a través de un escrito en el baño de mujeres, fijaba como fecha del presunto tiroteo este lunes 20. Es por eso que hubo un gran despliegue de seguridad ese día en la institución.

 

 

Silvia Secco, directora del establecimiento, contó por Radio Meridiano que “una vez hallada la escritura, la semana pasada, hablamos con algunos de los chicos y nos explicaron que se trataba de un reto viral que recorre toda la Provincia”.

“Evidentemente, los alumnos no toman conciencia, porque nos decían que era un chiste cuando no lo es. Se trata de un delito penal”, advirtió. Las autoridades se asesoraron con los inspectores del nivel medio y luego hicieron la denuncia policial. El último sábado se reunieron además con los profesores del colegio para planificar cómo actuarían el lunes.

Secco lamentó “el miedo que se les infundió a los papás de Primaria, porque sus hijos comparten el edificio (con los del nivel medio). Ahora, el trabajo grande lo tiene la orientadora educacional”.

 

EN ALERTA

Como medida de seguridad, el día lunes los alumnos debieron ingresar al colegio con los útiles en la mano o dentro de una bolsa de nylon transparente para que se pudiera ver lo que llevaban.

Desde la Dirección se pidió un asesoramiento a psicólogos, y están empezando a reunirse con los padres de manera individual. “El padre que tiene algo que contar, difícilmente lo vaya a hacer delante de todos”, justificó la docente. Y reclamó: “Ahora, para revertir esto necesitamos el apoyo de las familias. En la escuela no hay agresión, la agresión entra a la escuela. Nosotros podemos acompañar el proceso, pero los papás tienen que controlar qué llevan los chicos en la mochila. Hasta los nenes chiquitos traen cosas de la casa, como una pistola de juguete, sin tener noción del peligro que eso implica”.

Según la directiva, es obligación de las familias controlar la mochila de los alumnos “desde los 6 a los 17 años. Esa es la ayuda que les pedimos”.

 

EN IMPRENTA 

Más allá de los temores iniciales, dijo Secco, la jornada del lunes transcurrió con tranquilidad, aunque hubo deserción de estudiantes en algunos de los cursos. Ya el martes la asistencia era la habitual. A diferencia de las amenazas en otros establecimientos educativos, en el San Luis Gonzaga el escrito no mencionaba a ningún alumno como objetivo directo del ataque. Según la directora, será muy difícil saber quién escribió la amenaza porque el alumno utilizó la letras imprenta.

Cualquier medida que se tome una vez identificado al autor de la nota partirá de las autoridades provinciales de Educación. “Nosotros tenemos que obedecer. Hay que ver qué es lo que nos permiten hacer, no somos autónomos, debemos seguir el protocolo y la orientación que viene desde arriba”, aclaró la docente. “Esto recién empieza”.