Buscan sancionar la intromisión de cazadores furtivos en los campos
En el Concejo Deliberante se analizan dos proyectos de ordenanza para dar respuesta a una problemática que ha venido en aumento en la zona rural en el último tiempo. Impondrían multas y abrirían causas penales en la Justicia.
Este miércoles hubo una reunión ampliada de los concejales con funcionarios del Ejecutivo local y del Juzgado de Faltas para avanzar en este tema. Leonardo Fagundez, titular de la Sociedad Rural Regional Mercedes, contó por Radio Meridiano que no es una preocupación privativa de nuestro distrito sino que un refuerzo de las sanciones está siendo debatido también en otros municipios.
“Lo que se quiere es sancionar a aquellos que sin ningún permiso se introducen en campos ajenos a cazar. De mínima, esto le produce un desorden al productor cuando tiene algún sistema de boyero eléctrico dado que los animales se asustan y rompen alambrados. Pero no sólo eso, porque en muchos casos esto deriva en robos ocasionales o en un espionaje para volver en otro momento a llevarse algo más grande”, contó el ruralista.
De manera que, si prosperan los proyectos, quienes se metan a cazar en campos sin autorización serán sancionados de dos maneras: con multas dinerarias (que en caso de no ser abonadas le impedirán renovar la licencia de conducir y otros permisos) y con la apertura de causas penales por violación de domicilio.
¿Qué diferencias hay entre los dos proyectos?, le preguntaron. “En el fondo, apuntan a lo mismo. Uno fue presentado por el secretario de Seguridad, Matías Maresca, y el otro, por el ingeniero agrónomo Fernando Pescio, miembro de la Comisión Directiva de la Sociedad Rural. Y si bien difieren en algunas cuestiones mínimas, la decisión fue que se presentaran los dos ante el Legislativo para que los concejales contaran con más opciones a la hora de armar una propuesta unificada”.
“La invasión de cazadores furtivos en los campos es hoy un problema tremendo. Hasta ahora, si la Policía los encuentra, se genera una contravención que pasa al Ministerio de Desarrollo Agraria de la Provincia, pero en el mismo día esas mismas personas ya están cazando de nuevo en otro campo. Y lo hacen sin ningún reparo: pasan a veinte metros de las casas, asustan a los animales, patotean al casero o al productor que los quiere sacar”, se lamentó Fagundez.
Las presas que se persiguen con liebres y perdices, para las que hay una temporada específica de caza, siempre con permiso del propietario del campo. Los cazadores se mueven mayormente acompañados por perros.
Se sancionarse la ordenanza, el productor deberá dar aviso a la Patrulla Rural o a la Policía cuando detecte la presencia de estos intrusos en sus campos. Será el personal policial el que haga cumplir la norma.
