Otro aumento del transporte: ¿cómo impacta en Mercedes?

Como viene ocurriendo de un tiempo a esta parte, con la llegada del nuevo mes el boleto de colectivo experimentó un nuevo incremento, esta vez de casi un 5 por ciento.

 

 

“Es rara la cosa porque la inflación mensual fue del 2,5 por ciento y el colectivo aumenta el doble”, llamó la atención Daniel Zunino, responsable del Transporte Comunal, al hablar de este tema por Radio Meridiano. El valor del boleto mínimo en Mercedes pasó a 1.060 pesos. La segunda sección aumentó a 1.192 pesos, y a $ 1.325 la tercera.

En el caso de la Línea 2, que llega desde el Parque Municipal hasta Altamira, Gowland-Agote, la cárcel de Agote y Tomás Jofré, el precio del pasaje se incrementó a 1.590 pesos. En cuanto a las tarjetas Sube no registradas a nombre del usuario, la tarifa va de 2.500 a 3.000 pesos, según la extensión del viaje que se desea realizar.

Zunino confirmó, por otra parte, una versión según la cual, a pesar de que aumente el boleto, el valor de la Tarifa Social se va a mantener desde ahora congelado, haciendo que en lo sucesivo los pasajeros paguen más caro el viaje. “El beneficio se mantiene pero la gente va a tener que pagar más caro el boleto”, resumió. “En septiembre y octubre el descuento va a ser el mismo que en junio”.

 

CRÉDITO NEGATIVO

En otro orden de cosas, el funcionario recordó que sigue vigente el crédito negativo para aquellas personas que no disponen de dinero al momento de viajar. En la actualidad, ese saldo se ubica entre 2.000 y  3.000 pesos, dijo. De todos modos, y por tratarse de una línea comunal, Zunino reconoció cierta “flexibilidad” de los choferes cuando sube un pasajero sin crédito para pagar el boleto.

“Podrán decir que un boleto de 1.000 pesos cuesta menos que un alfajor, pero hay gente para la que gastar 2.000 o 3.000 pesos por día en el colectivo es un esfuerzo enorme”, consideró. “Hay gente que hoy se está teniendo que limitar de venir al Centro por una comprar o para hacer algún trámite”, se lamentó.

Puesto a analizar el sistema en su totalidad, Zunino admitió que “tener el sistema Sube (que alejado 100 kilómetros desde la Capital Federal no es obligatorio) tiene pros y contras: por un lado, es más ágil y dinámico para el pasajero; pero por otro, nuestra ecuación económica se equipara con los de líneas del Gran Buenos Aires mucho más grandes, que mueven un millón de personas en el día”.

Además, eso obliga a la línea local a cumplir ciertos estándares en las unidades (piso bajo, motor trasero, etc), que resultan verdaderamente costosos. En esto se diferencia el Transporte Comunal de la línea Masterbus, por ejemplo, que es de indole provincial y que, sí bien cuenta con el sistema Sube, no debe cumplir con el estricto reglamento respecto de las unidades.

 

MENOS PASAJEROS 

Zunino lleva sus propias estadísticas de recaudación y circulación de pasajeros, y sobre esa base confirma que la baja en el caudal de público transportado es evidente. En el servicio de las seis de la mañana, por ejemplo, el año pasado se registraban entre 480 y 550 boletos pagos. Hoy ese número bajo a 400. “El caudal general bajó un 20 a 25 por ciento”, afirmó, sobre todo en la Línea 1. En el caso de la Línea 2, al no existir la alternativa de usar la bicicleta o ser más costoso un auto de alquiler, el volumen de pasajeros se mantiene, e incluso sube mínimamente los días de frio y lluvia.