Quita Saavedra de Landi: una vecina centenaria
Testigo directo de la historia reciente de Mercedes, celebró su cumpleaños y recordó a través de Radio Meridiano pasajes de su vida junto a su padre y su esposo.
“El festejo ha sido algo hermoso, con tanta gente buena que me rodeó. Hasta el señor Intendente me envió un ramo de flores”, contó Quita (cuyo verdadero nombre es Blanca), quien además se confesó contenta de que su casa de la calle 39 entre 32 y 34 haya sido declarada Patrimonio Cultural y Natural de Mercedes al cumplirse el pasado 2 de junio el centenario del natalicio de Octimio Landi, su difunto esposo.
“Colocaron una placa, como resguardando la creación de mi marido”, dijo orgullosa. En la propiedad se conserva buena parte de la obra pictórica y escultórica del artista plástico mercedino. “Seguramente la gente recuerda que él fue sastre, pero toda su vida trabajó con el arte, mucho, mucho. Tenía un taller de sastrería que era propio de él, y con un amigo trabajaban haciendo trajes, pero nunca abandonó la pintura y la escultura”.
Admirador del artista plástico Oscar Capristo, “que venía muy seguido a Mercedes y lo visitaba en el taller”, Alberto Florella contó que también Capristo veneraba el estilo de Landi, “las formas y el color que él mismo le había transmitido”.

Heredera de El Orfeón del Plata, comparsa de la que su padre José Guadalupe Saavedra fue presidente en sus últimos años, recordó Quita también que “con cinco años salíamos mi hermanita y yo como mascotas”. Su padre tocaba el mandolín y el violín en aquella postal que no han opacado en su memoria los años transcurridos.
Sobre la reciente celebración de sus cien años en el salón céntrico de Jorge Anús, la homenajeada confirmó que bailó el vals con sus “amigos, con los hijos y los nietos del corazón que tengo, toda gente que me quiere mucho”. A su edad, dijo, no puede más que agradecer. “Gracias a Dios Todopoderoso estoy bien, me levanto, hago mis cositas. Yo me atiendo sola, me cocino, lavo mi ropita, hago manualidades. Dios me ha dado vista como para poder leer y tejer, que es algo que me gusta mucho”.
