Demoledor panorama de un expresidente de la Sociedad Rural mercedina

El veterinario Carlos Aristi consideró que el nuevo ministro de Economía, Sergio Massa, “no es la solución de nada porque es un líder político muy devaluado” siendo que lo que los argentinos necesitan es “alguien en quien poder confiar”.

 

“El problema que tenemos es político, la gente no le cree más a nadie. Y con la misma receta va a ser muy difícil conseguir un resultado diferente“, opinó el que fuera titular de la Sociedad Rural Regional Mercedes. “Nadie sabe controlar este caballo desbocado y siempre el campo es el fusible, el responsable de lo que pasa”, lamentó.

En opinión del dirigente, “las retenciones fueron necesarias alguna vez, en el año 2000, 2004, 2006, pero como algo temporal, no para siempre. Somos el único país del mundo que sanciona las exportaciones“, dijo. “Lo que falta es que el Gobierno se siente con el sector agropecuario, que no siga dando vuelta”.

Sobre el reclamo del Ejecutivo para que el campo liquide divisas, Aristi aclaró que eso no sucede “porque nunca se liquida en este momento del año dado que se guarda para enfrentar la cosecha gruesa”, que suele darse a partir de septiembre. Los ruralistas “no guardan porque estén especulando sino porque tienen que cuidar lo que tienen”, remarcó.

Ahora le piden al campo que liquide 5.000 millones de dólares, y eso naturalmente va a pasar porque para esta época el sector liquida entre u$s 7.000 y 12.000 millones. No hay nada que negociar porque el campo igualmente va a salir a liquidar para afrontar la cosecha gruesa”, mencionó.

Respecto de Massa recordó Aristi particularmente una visita suya a Mercedes en los tiempos en que el exintendente Carlos Selva se había incorporado al Frente Renovador creado por el tigrense. “Lo conocí hace muchos años cuando vino a una comida; estaba Felipe Solá también, me acuerdo. Y hubo algo que me llamó mucho la atención: el modo en que maltrataba a sus colaboradores. En aquella época nos comunicábamos con un Nextel y él les reclamaba a sus asistentes que le acercaran uno de muy mal modo. Me acuerdo que pensé: ‘qué déspota; el día que este tipo tenga poder va a ser Musolini’“, remató.