Se acerca el 8º Encuentro de Mujeres Rurales
Se desarrollará el próximo fin de semana con representantes de varias provincias y también de Uruguay, Chile y España.
La cita será presentada formalmente el miércoles en conferencia de prensa. En el marco del Encuentro se lanzará un libro sobre el trabajo de la mujer rural, que editó la Biblioteca del Congreso de la Nación por gestión del diputado nacional y exintendente mercedino Carlos Selva.
El viernes a las 19 hs., en el teatro Argentino, habrá una entrega de reconocimientos a las ruralistas que participen de la reunión, y el sábado de 12 a 18 hs., en el Mercado San Isidro Labrador (Ruta Nacional 5, km. 95), las mujeres que lleguen desde otros puntos del país “traerán parte de su producción para venderla en una feria que armaremos especialmente, con entrada libre”, anunció Susana Castagneto, a cargo de la organización del Encuentro.
Habrá talleres y degustaciones, e intervendrá de manera virtual la presidenta de Mujeres Rurales en la ONU, donde se declaró “la década de las mujeres rurales, no a modo de festejo sino para que se nos apoye como productoras de alimentos. No es un festejo lo que armamos sino que es más bien una necesidad que tenemos de poner las manos en la tierra por la gran falta de alimentos que hay en el mundo”, dijo Castagneto.
La dirigente aprovechó el diálogo que mantuvo con Alberto Florella por Radio Meridiano para recordar la figura de Juan José Lanzelotti, recientemente fallecido, quien fuera ingeniero de la Estación Experimental de Asuntos Agrarios. “Era un hombre tan comprometido con la Fiesta del Durazno desde que se recuperó para Mercedes en los años ’90, y hasta el año pasado; siempre tan recto en el juzgamiento del Durazno de Oro”, evocó.
Lancelotti “nos enseñó, y yo se lo agradezco aunque al principio me enojaba un poco, que el durazno debe ser una actividad compartida; con el tiempo nos dimos cuenta que tenía razón, porque cultivar durazno solamente arriesgándolo todo es casi imposible, hay que tener siempre un plan B porque el clima cada vez está peor y cada tanto nos juega malas pasadas”.
“De ahí surge la posibilidad de cosechar nuez pecan cuando el monte se ponía viejo, por ejemplo. Porque cada año cuesta más volver a replantar, por eso agradecemos el apoyo del municipio en el plan de replantación de los pequeños productores. Hoy, los grandes productores son un problema en San Pedro, por ejemplo, porque una vez que se termina el monte lo arrancan y siembran soja. Pero los montes están muy cerca de las ciudades y la actividad se les complica porque no pueden hacer los tratamientos correspondientes. Y una vez que se dio ese paso, cómo se vuelve a poner un monte de 20 o 50 hectáreas? Es un tema que nos tiene muy preocupados a todos porque la Provincia ha perdido muchísimas hectáreas, sobre todo San Pedro”, reflexionó Castagneto.
