Una réplica de un auto de 1937 concita la atención de los mercedinos
Se trata de un Chevrolet biplaza, sin techo, cuya construcción desde cero, a partir de una foto, demandó nueve meses de trabajo.
Con la ayuda de la Metalúrgica Micrón, que es donde trabaja, Fabián Minetti desarrolló un prototipo que ya recorre las calles de la ciudad. “Me paran para sacarse fotos, en la plaza, en la estación de servicio, es toda una novedad”, contó el propietario del vehículo.
De visita en la Sociedad Rural de Mercedes hace un año, Minetti se topó con un grupo de autos clásicos, se interesó en el tema y puso manos a la obra. “Vi este modelo, conocido como cycle car, y me gustó, es hermoso; no hay más explicación que esa”.
Algunas piezas se fabricaron en un taller ubicado sobre la calle 10, y el resto las hizo Minetti en su casa. El motor, las ruedas y las llantas de la unidad son de motocicleta.
“Arranqué de cero, a partir de una foto y respetando las medidas reglamentarias, porque este modelo pertenece a una categoría que corre en velocidad y en regularidad. Es más: tengo pensado comenzar a competir en regularidad, con mi esposa como copiloto”, dijo el constructor.
Calcula haber gastado 2,5 millones de pesos en armar la unidad. El auto, pintado de color beige y con llantas rojas, puede alcanzar los 85 kilómetro por hora. Sin embargo, no puede transitar con normalidad por calles o rutas. Por el tipo de modelo, lo tiene prohibido.
Como piloto, y para poder competir, el conductor debe llevar puesto un casco y pagar un seguro especial. El circuito de competición, con forma oval, tiene unos 3.000 metros de extensión. La próxima competencia de la categoría se disputará en Córdoba. Y probablemente allí esté Minetti con el auto que hoy concita la atención de los mercedinos.
