Fin de un sueño: Casciari ya piensa en otra ciudad como sede de la universidad de narrativa
El escritor mercedino manifestó su desazón por no conseguir la aprobación unánime del Concejo Deliberante al proyecto educativo que pensaba instalar en la exfábrica Dupont. La oposición “está diciendo que no por el solo hecho de decir no, y me duele un montón”, comentó.
Las negociaciones naufragaron a pesar del esfuerzo de las actuales autoridades comunales de poder regalarle a Mercedes un espacio que su propio creador anticipa que se convertirá en “un faro hispanoamericano de narrativa”. En declaraciones a Radio Provincia, Hernán Casciari anunció que el proyecto seguirá adelante pero ya no en su ciudad natal sino en alguna otra de la provincia de Buenos Aires.
“Es una frustración muy grande la que siente y su idea es llevarla a otro lado”, confirmó la presidenta del Concejo Deliberante mercedino, Mariana San Martín, al hacerse eco de la noticia. “Casciari dijo desde el primer momento que necesitaba unanimidad en la aprobación y es una decisión de él. El oficialismo y Juntos estábamos dispuestos a acompañar, pero ahora el proyecto quedaría trunco”, reconoció, cargando las tintas sobre los dos representantes de La Libertad Avanza en el Legislativo local, Silvia Di Leo y Mauricio Pollacchi.
En diálogo con el programa ‘Es un montón’, de Radio Provincia, el escritor contó que hace años abraza “el proyecto de crear una universidad de narrativa. Han cambiado mucho el cine y los medios, y las universidades que ofrecen carreras de comunicación no están del todo aggiornadas; por eso queremos hacer una universidad de narrativa con muchas novedades y trabajando como trabaja Orsai siempre, que es tomando los cambios de paradigma”.
“La universidad va a estar en una ciudad de la provincia de Buenos Aires y mi primera opción siempre fue mi lugar, Mercedes. Hace tiempo empezamos a hablar con el Municipio sobre las características que va a tener, que son bastante ambiciosas. El hecho de que sea en Mercedes tiene que ver con una ética personal, es dejar a seis cuadras y media de donde nací una universidad que va a estar siempre, es dejar un mimo en la ciudad donde leí por primera vez, donde aprendí a caminar, por eso el primer esfuerzo fue que sea en Mercedes”, contó.
“Cuando pedí un espacio empezamos con el Cine Español, que no se pudo concretar, y pasamos a la exfábrica Dupont. Lo único que pedí es que si se constituía el convenio fuera por unanimidad (del Legislativo). Son 18 concejales. Si no era así, era un convenio político, si ganaba 12 a 6 no lo iba a aceptar. Tuve encuentros con todos partidos, con el Frente de Todos, La Libertad Avanza, Juntos por el Cambio, explicando el proyecto, que no es una universidad cualquiera”, insistió. “Va a ser un faro hispanoamericano de narrativa porque yo lo sé, sé como lo quiero hacer. La inversión primera va a ser mía, de 3 millones de dólares”.
Finalmente, el sueño llego a su fin porque “se oponen los libertarios. Están diciendo que no solo por decir que no, y me duele un montón. (Entonces) la ética personal se va a la mierda y se va a hacer en otra ciudad”.
Si bien sería una universidad privada, Casciari aclaró que “habría becas y estaría pagada por la virtualidad de los alumnos extranjeros”. En ese sentido, explicó que era un “negoción para la ciudad; nosotros no tenemos ningún fin de lucro, no estoy buscando rentabilidad personal con el proyecto porque ya la tengo con otras cosas”.
