“A pesar de que pasaron 49 años, aquellos días siguen siendo el presente”
Claudia Révora, hermana de Lucila, asesinada durante la última dictadura militar, recordó aquel momento de la historia argentina y convocó al acto de este lunes en Plaza San Martín.
La mercedina Lucila Adela Révora, de sólo 25 años y embarazada de ocho meses, fue muerta junto a su pareja, Carlos Guillermo Fassano, el 11 de octubre de 1978 durante un operativo conocido como la masacre de la calle Belén. Era la mamá del actual senador nacional Eduardo ‘Wado’ de Pedro, que entonces tenía casi dos años de vida. Su padre, Enrique de Pedro, porteño, había sido asesinado en abril del año anterior en Parque Chacabuco.
Hoy, la hermana de Lucila dice que “estos días (en que se conmemora el aniversario del golpe de Estado de 1976) siguen siendo el presente porque uno todo lo que vive lo conecta con aquello”.
“Después de todo lo que hemos vivido, cuando hace poco vi que a (el fotógrafo) Pablo Grillo le pegaron con una granada en la cabeza (en una marcha de jubilados) me sentí mal. Es muy duro retroceder tanto, muy difícil”, contó.
A Lucila la describió como “una chica común, muy simple, divertida, buena, simpática. Era sensible; como todos los de su generación tenía ganas de vivir, de ser mejor, de disfrutar la vida. Conservo muy buenos recuerdos de ella”.
Desde hace tiempo, Claudia integra la Comisión de Detenidos-Desaparecidos en Mercedes. “Nos juntamos en el ’96, a veinte años del comienzo de la dictadura. Fue un momento en el que nuestros estaban madurando y empezando a hacer preguntas. Querían saber qué había pasado. Le pedimos a (el intendente César) Gioscio poner una placa en la Plaza y nos lo permitió. Eran pocas las ciudades de la Provincia donde había placas en esa época. Desde que nos juntamos nos han apoyado todos los intendentes”, valoró.
Este lunes a las 11 hs, durante el acto protocolar por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, a desarrollarse en Plaza San Martín, leerá seguramente unas palabras. “Voy a estar acá, y cuando termine me voy a Buenos Aires, como hago siempre. Creo que el acto en Capital este año va a ser muy masivo por todo lo que se está viviendo. No nos podemos resignar a vivir con tanta violencia y tanto deterioro. Tiene que haber una reacción”.
“Me reconforta mucho ver a las familias que participan. Yo que estoy desde hace tanto, que he llorado tanto, ver ahora que se van sumando otras generaciones es algo hermoso. Mucho hay que agradecerles a las Madres y a las Abuelas de Plaza de Mayo por lo que han sido ellas para el país y para la identidad”, remarcó.
