Uno de cada dos estudiantes deja la universidad en los primeros años por apremios económicos
El encarecimiento del costo del traslado y la baja de frecuencia de trenes y colectivos resultan determinantes. “A nadie le importa”, se quejó el rector de la UNLu.
Walter Panessi dialogó con Radio Meridiano a raíz de la presentación, el miércoles en el Congreso de la Nación, de un proyecto de ley de financiación de las universidades nacionales. Casi medio centenar de estas casas de altos estudios acompañan la iniciativa que pretende que el sostenimiento se haga a partir de la reasignación de gastos coparticipables.
“El Presidente ha dicho que no tiene problema en financiar a las universidades siempre que le digan de dónde sacar el dinero”, recordó. De ahí este proyecto que ingresó al Legislativo a través de la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara Baja y que fue elevado ahora al recinto para su tratamiento. Si Diputados lo aprueba pasará al Senado, y de tener luz verde irá al Ejecutivo. Si el Presidente ño veta deberá volver nuevamente al Congreso, de donde podría salir finalmente aprobado.
Panessi mencionó que, además de requerir financiamiento público, muchas universidades, incluida la Universidad Nacional de Luján (UNLu), generan recursos propios a través de capacitaciones e investigaciones. En este punto recordó que la universidad lujanense brinda todas sus carreras a distancia de manera gratuita. Y descartó que el cobro a estudiantes extranjeros sea una salida viable a los problemas financieros que deben afrontar los centros de estudios: “los extranjeros representan solo el 4 por ciento de los alumnos, y la totalidad de ellos residen en nuestro país”, subrayó.
El docente valoró que en la UNLu “todavía el 60 o 70 por ciento de los alumnos son primera generación de universitarios en sus familias y dijo que siguen “sosteniendo ese sueño”.
TRANSPORTE
Sobre la diáspora de estudiantes, sobre todo en los primeros años de cursada, confirmó que la crisis económica “recorta la asistencia del alumnado”. Lo atribuyó a que “los trenes redujeron fortísimamente la frecuencia y los costos de los colectivos se dispararon. Así se hace muy difícil poder estudiar. Para algunos es insostenible. Casi el 50 por ciento de los alumnos deja en los primeros años”.
En el caso de la ex línea Atlántida señaló que, si bien no bajó la frecuencia del servicio, aumentó el costo del boleto. “En los trenes sí hay menos frecuencia pero ante el reclamo que hemos hecho no hay quien decida. Es muy grave lo que está pasando, y a nadie le importa”, lamentó.
Casi un centenar de estudiantes que llegaban a la UNLu desde Navarro ahora cuentan con un solo colectivo de ida a la mañana muy temprano y un regreso a la noche tarde. “Esos alumnos ya decidieron borrarse”, dijo el rector. En Luján, la UNLu recibe alumnos venidos de Pilar, Moreno, Mercedes, Navarro, San Antonio de Areco. A su sede de Chivilcoy viajan desde Chacabuco y Suipacha. A Campana desde Zárate y otras ciudades del corredor norte de la Provincia. A San Miguel, desde varios puntos del conurbano, al igual que a la sede de San Fernando.
