Otros 16 despidos en Aceros Borroni

La empresa redujo en un cuarto su plantilla de trabajadores en lo que va del año. El secretario general de la UOM-Mercedes atribuyó la situación a “la coyuntura, que hace que la cantidad de personal que tiene la firma supere la capacidad operativa de la planta”.

 

 

 

El gremio había alcanzado un acuerdo con la patronal, al que Humberto Perdiguero menciona como “el 223 bis, que renovamos dos veces para proteger los puestos de trabajo”. En febrero pasado ya hubo ocho despidos. Al día de hoy la situación no ha mejorado, sigue la caida de ventas y la firma decidió no renovar “los contrarios paliativos y avanzó en el despido de 16 compañeros. Es algo lamentable pero se veía venir porque el cuadro no había mejorado”.

Perdiguero reconoció que el afectado es “personal que en distintas áreas de producción sobraba”, sobre todo porque antes la empresa procesaba su materia prima y en actualidad la compra prácticamente terminada. “Eso ya hecho que algunas áreas de la actividad productiva se resientan”, dijo.

Aceros Borrini tenía hasta comienzos de este año casi un centenar de trabajadores, de los cuales unos ochenta estaban afiliados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el resto pertenecía a Asimra o contaba con contratos especiales para ventas, etc. En lo que va de 2025 la plantilla se redujo en un cuarto.

Los afectados por los despidos no son empleados nuevos sino que hay afectados con 16 o 18 años de experiencia en la planta. “Lamentablemente, la empresa no tiene actividad para darles en el día a día”, insistió el dirigente. “Esperamos que esto termine acá. La empresa nos ha dicho que esta es la capacidad operativa que necesita para seguir funcionando. Más allá del dolor, muchos compañeros estuvieron conformes con lo que la empresa les paga, que es lo que marca la ley”.

 

ESQUEMA REPETIDO

Consultado por Radio Meridiano sobre la situación del resto de las empresas metalúrgicas de la región, Perdiguero dijo que, “si bien continúan trabajando, no están en una panacea porque el estado de la industria en general es dificultoso. Pero no hemos tenido inconvenientes de suspensiones o reducciones de horario. Tratando de mirar al futuro con un poco más de optimismo”.

De cualquier modo, aclaró, “la actividad cada vez es menor, la importación es indiscriminada y eso afecta la producción nacional. Esta situación ya la hemos vivido: se desprotege la industria nacional, se la avasalla con importaciones y las empresas terminan bajando las persianas”.

El salario base de un empleado metalúrgico fue este mes de 891.750 pesos, muy por debajo de la canasta básica. Perdiguero lamenta en este contexto que ninguno de los trabajadores despedidos haya aceptado acompañar un reclamo gremial por la pérdida de puestos laborales. “Decidieron aceptar las indemnizaciones y avanzar sobre otros proyectos que tenían”.