‘Yacaré’ Sequeira está de vuelta: pelea este mes en Australia

Después de haber anunciado su retiro, el crédito pugilístico mercedino regresa al ring el próximo 23 de abril en Brisbaine. Se enfrentará al irlandés Conor Wallace en un combate pactado a ocho asaltos.

 

 

 

“Yo venía entrenando, no a full pero siempre activo, manteniéndome en peso. Y hace un mes y medio me llamaron. Vi que me servía la propuesta y acepté”, contó el deportista por Radio Meridiano. Su contrincantes mide 1,92 metro, es zurdo y llega al cita con una sola pelea perdida. Rankea número 11 en el mundo en la categoría mediopesado. “Va a estar linda la pelea, porque yo mido 1,74 metro…”, dice Sequeira, y sonríe.

Por la diferencia de estatura, el argentino se viene preparando con boxeadores altos, tanto de Luján como de nuestra ciudad, siempre en su gimnasio de la calle 23 y 52 bis. También allí sigue dando clases de box, de lunes a viernes.

“La estrategia es ir por abajo y ver qué pasa. Lo difícil es que además es zurdo”, admite. “Vamos a hacer lo mejor posible, con golpes cruzados y con ganchos de abajo”.

El peso en el que fue pactada la pelea es de 81 kilos, y Sequeira dice estar cerca, “a uno o dos kilos”. Puesto a analizar, cree que va a ser un combate “largo en el que puede pasar cualquier cosa”.

Si le va bien en Australia, el púgil no descarta volver al ruedo profesional. Si gana, en unos tres meses ya tendría una nueva pelea pactada. A Brisbaine viajará acompañado de una sola persona.

Hasta el día que le toque viajar seguirá entrenando en su lugar en el mundo, sin la asistencia de un psicólogo deportólogo ni otro profesional. Su rutina está atada a dos entrenamientos diarios, “cardio por la mañana y estrategia por la tarde”. La alimentación la regula a su modo, “comiendo sano siempre, sin harinas, azúcar ni sal; todo proteínas”, avisa.

Atento al trámite de visado necesario para ingresar a Australia, estima estar viajando hacia ese destino el jueves 16 en dos tramos y 21 horas de vuelo. Su madre, y especialmente su hija, están felices con este regreso al cuadrilátero, confiesa.