De no creer: ¡hubo un sismo un Mercedes!

El movimiento telúrico, de 3,1 grados en la escala de Richter, fue confirmado por expertos. Se produjo el miércoles a las 23.08 hs a 24 kilómetros al sureste de la ciudad y a 29 kilómetros de profundidad.

 

 

Si bien en un primer momento no se le dio relevancia al hecho, una hora después se produjo una réplica en la provincia de Tucumán y se encendieron la alarmas.

“Es algo raro, uno no lo tiene en cuenta en la llanura de la provincia de Buenos Aires, nunca pensamos que algo así puede ocurrir, lo asociamos más a las zonas de montaña”, reconoció Juan Cruz Mendía, asesor del los gobiernos nacional y bonaerense en temas medioambientales, docente y exresponsable del área a nivel municipal. “Pero fijate que estamos todos en la misma tierra y eso es importante entenderlo. La Tierra está viva, tiene movimientos internos, es algo increíble”.

Mendía confió que noticias como esta lo impactan: “Es algo impensado para la mayoría. Y con la soberbia que tenemos de que nos las sabemos todas de la mano de la ciencia y la tecnología, en definitiva no sabemos nada. Es inimaginable la cantidad de interrogantes que se pueden llegar a abrir a partir de este hecho”, dijo.

Un sismo se produce por el movimiento de placas tectónicas ubicadas a una gran profundidad. No obstante, y a pesar de que fue de sólo 3,1 grados de intensidad (sobre una escala de 10), Mendía reconoció que puede haberse sentido en la corteza terrestre e incluso puede haber provocado algún daño menor, pero no víctimas.

Daniel Anaya, meteorólogo y director de Riesgos y Emergencias del Ministerio de Seguridad de la Provincia, aportó que “estuvo bastante cerca de la superficie, 29 kilómetros es más o menos cerca, pero al ser tan baja la magnitud, fue casi imperceptible. La magnitud de los sismos es una medida de cuánto se siente y en este caso fue muy baja».

En el Día de la Educación Ambiental, Mendía llamó a trabajar con más fuerza sobre la conciencia ambiental para entender nuestra fragilidad frente al mundo y asumir que vivimos en un solo planeta cuyos recursos naturales son limitados. “Todos podemos ver lo que pasa con los cambios de temperatura. Hace dos veranos que no llovía tanto como ahora. Vimos pasar la tormenta de diciembre, de una dimensión que jamás habíamos vivido. La naturaleza es el reflejo de las personas. Si uno la respeta se respeta a sí mismo”, remató.