Extraña sucesión de robos a una vivienda del centro mercedino
Stella Dicatarina, destacada veterinaria de nuestra ciudad, sufrió un primer robo hormiga en su casa de la calle 26. El suceso se produjo mientras un grupo de obreros realizaba reparaciones luego de un temporal. Pero desde entonces se encadenaron otros hurtos que la tienen como víctima.
“A la casa entró mucha gente para hacer arreglos después de un temporal, entre ellos un hombre que vino a reparar el techo de tejas. Me enteré después que era ludópata y se jugaba todo. Ese señor se llevó toda la grifería de bronce del baño. También los picaportes, que tenían como cien años”, relató la mujer al aire de Radio Meridiano. “En abril o mayo, de un día para otro, el hombre desapareció de Mercedes y me fui enterando que tenía varias denuncias”.
La vecina no estaba viviendo en esa casa de 26 entre 39 y 41 sino en otra que construyó un poco más alejada del centro. “Después del robo tuve que hacer el baño de nuevo, pero bueno, se hizo. Siempre que iba yo cerraba todo con llave. Sólo accedía el pintor, al que conozco hace muchos años”, agregó.
Pero tres semanas atrás se llevó otra sorpresa: al regresar a la vivienda halló el quincho “completamente vacío”. Las puertas no habían sido forzadas. Y el domingo 27 de julio, otra ingrata novedad: esta vez sí la puerta de acceso a la propiedad había sido vandalizada y se habían llevado “muchas más cosas”.
La profesional radicó la denuncia correspondiente en la comisaría y la respuesta del personal policial fue que, “lamentablemente, hay gente que se dedica a observar cuándo usted está o no está” en el lugar.
La última noticia al respecto es de este martes por la noche: “me llamó uno de mis hijos desde Misiones para decirme que otra persona le había avisado que la puerta de casa estaba abierta. Cuando fui hasta allá no la encontré abierta, pero evidentemente alguien había entrado”.
“Ahora estamos investigando, mis hijos no son porque no están en Mercedes. Parientes tampoco son. Ahora me voy a ir a vivir allá, pero me siento muy vulnerable ante estos hechos. La casa ha sido marcada. Ahora instalé cámaras, la Policía está alerta, confío en que no volverá a pasar. Además, ya no queda nada por robar. Se han llevado cosas antiguas que para mí tenían un valor espiritual. Me pone muy triste todo esto”.
USURPADA
Para colmo de males, Dicatarina se enteró hace pocos días que le había sido usurpado un departamento que posee en la localidad de Aguas Verdes. “Se metió una familia con hijos que instaló un centro de operaciones y desde ahí robó a todo el barrio. A mí me avisó una vecina”, comentó.
Desde Mercedes, la veterinaria hizo la denuncia ante el Ministerio de Seguridad de manera online y la líder de los delincuentes ya está presa. Vivió desde marzo hasta julio en la propiedad de Di Catarina. “Me llamaba la atención el gasto de luz porque en invierno no se gasta nada allá“, reconoció la mujer. Pero nunca se imaginó por qué era que había crecido el consumo de energía eléctrica en la casa de la costa.
“Le digo a la gente que se cuide, que mire, que observe. Confió en que los robos no me van a pasar más porque hemos tomado medidas. Ahora vamos a revisar las cámaras de seguridad del barrio porque hay varias”, adelantó la mujer. “Por otra parte, no todo son robos a viviendas, eh. Una vez me robaron el auto, me rompieron el parabrisas. La verdad es que estoy estallada. Decí que tengo fuerza y soy luchadora, no me amedrento así nomás. Pero una se cansa de ir a hacer la denuncia, de llamar por teléfono, de mandar cosas por Internet”.
