LAS MALVINAS FUERON, SON Y SERÁN ARGENTINAS. JULIO ARO EN PRIMERA PERSONA

Otro año más donde a través del Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Malvinas, Islas y Sector Antártico, se recuerda la soberanía sobre el suelo de las islas, Julio Aro, ex combatiente y postulado al Premio Nobel de la Paz, nos acerca a la memoria qué significa para ellos.

“Estoy totalmente de acuerdo con lo que dijo el Presidente: no vamos a claudicar sobre la pertenencia y la soberanía de Malvinas. Lo que sí, la forma de recuperarla es a través de la paz, no a través de la guerra”, comenzó declarando Aro, mientras recuerda que días como hoy y los tres subsiguientes fueron de las noches más sangrientas y duras en el conflicto. “Días como hoy cada uno de nosotros lo pasa distinto, hay que poner las herramientas necesarias para lograr la paz interior que necesitamos y después tener la paz en general”, agrega.

La esperanza del fin del conflicto, durante las noches dramáticas de nuestros soldados, iba y venía entre dichos y noticias que a veces confundían y otras aclaraban. “Nosotros vivimos momentos muy emocionantes porque creíamos que iba a ser posible” una solución como la idea de las tres banderas, pero después te desilusionabas. Entender las noticias estando allí también era otra pequeña batalla. Por su posición, Aro tenía la posibilidad de enterarse a través del General Prim o bien radio Carve pero dice, “no sabíamos cuál era la verdad. Una radio decía una cosa, y luego, la otra, otra cosa”. Sin embargo, cada vez que escuchaban que el conflicto podía terminarse, “el ánimo te resaltaba”.

“El clima de guerra”, cuenta, “a partir del día 11, 12, 13 y el 14, el fuego no cesaba. Era incesante. Mañana, tarde y noche cuando días anteriores eran solamente a la noche. Fue tremendo. Sabíamos que esto era lo final. Para un lado o para el otro pero era el final porque nunca fue tan estremecedor, mañana, tarde y noche sin parar un segundo”, recuerda Aro. Durante esas noches el La respuesta del Ejército Argentino también fue intensa. “Han hecho cosas maravillosas. Todos, absolutamente, todos hicieron mucho honor a nuestro himno Nacional ‘oh juremos con gloria morir'”, cuenta emocionado.

El reconocimiento para Aro, vino de los Ingleses más que de los propios argentinos. “Los ingleses valoran muchísimo el honor y valor del soldado argentino”, dice. Y cuenta que si alguno vez se quiso sentir Batman, lo vivió en las conferencias donde los ingleses levantan las copas y brindan por el honor y el valor del soldado argentino quienes reconocen que muchas oportunidades los pusieron de rodilla y admiten que si la guerra hubiera durado un par de horas, no saben qué hubiera pasado.

Las diferencias tecnológicas y armamentísticas ya son conocidas. Sin embargo, cierra, Aro, “hubo diferencias en un montón de cosas. En lo que no hubo diferencia es en las agallas que pusieron cada uno de mis compañeros”.