EL DETRÁS DE ESCENA DE UNA ATLETA

En poco tiempo, Romina Fernández se enterará si será una de las atletas paralímpicas que representará a nuestro país en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2021. Su carrera, su preparación y sus instrumentos de competición se ponen en funcionamiento de una manera estratégica, como un reloj, para llegar donde sueña. En el medio, ¿quién es el responsable de que su instrumento de competencia, la clava, sea perfecto?

Jorge Lizarraga es carpintero desde hace 37 años de manera independiente. Desde mucho antes, con solo 13 años, comenzó a trabajar en la carpintería D’ambrosi-Ponce. Ahí inició el oficio de trabajar la madera, moldearla, transformarla en mucho más que en un trozo de un árbol caído.

Hoy Jorge es el responsable de la clava que Romina Fernandez utiliza para sus competencias. Aquél elemento, hecho de lapacho o grapia, podría llegar a Tokio. Para Jorge, ya es un orgullo poder ser el hacedor de ese elemento pero llegar a Tokio sería una alegría inmensa.

“Todavía no sabe si llega o no. Esta semana le avisan”, cuenta el carpintero. Romina Fernández, estaría en condiciones de competir en una de las eventos deportivos más importantes del mundo. En el último tiempo viene practicando y participando de diferentes competencias para prepararse.  El pasado fin de mayo, participó en el CENArD donde hizo lanzamiento de clava y bala obteniendo resultados excelentes, muy cercanos a sus récords. Acompañada de su entrenadora, la profesora Daniela Libares, la atleta paralímpica lanzó 19,38 metros la clava y 5,03 metros la bala. Cabe recordar que su plusmarca es de 19,43 metros con lanzamiento de clava y 5,15 con bala.