Radicado en el exterior hace tiempo, el ex periodista de Radio Mercedes visitó los estudios de Meridiano y evocó la figura de Alberto Florella.
“Vivo en México pero regreso cada seis meses. Esta vez vine solo, pero en febrero había estado con mi familia. Me encontré, una vez más, con una ciudad que ha crecido mucho y se ha embellecido. Han pavimentado arterias muy importante…Y sobre todo, se ha convertido en un lugar muy hermoso para vivir. Siempre la extraño como lugar de residencia, vivo fantaseando con vivir en Mercedes otra vez”, contó.
Guevara se encuentra radicado en Puerto Vallarta, una ciudad con medio millón de habitantes, “y a veces se torna difícil desarrollarse en un lugar así”. Su hija Paloma, que es influencer y trabaja en comunicación, junto a su marido locutor también sueñan con mudarse a Mercedes.
En México, Guevara es dueño del Diario de Vallarta, “un medio que está muy bien posicionado. Es digital pero con algunas ediciones en papel también”. Su esposa es locutora y fue directora de Radio Universidad. La familia del periodista se completa con un hijo de cuatro años y una nieta de tres, que es fruto de la relación entre Paloma y Juan Carlos.
En Mercedes, Claudio se desvinculó de la empresa familiar, la ex CCLA 2 de circuito cerrado, “pero está todo bien con ellos”, aclaró. Respecto de los dieciséis años de trayectoria de Radio Meridiano, destacó la estrecha conexión de la emisora con los vecinos y evocó la figura de Alberto Florella, que “cuando yo era chico era reconocido como el gran periodista de Radio Chivilcoy y Radio El Mundo. Estábamos orgullosos de que un mercedino estuviera conduciendo en la radio más importante de la región”, recordó.
“Cuando Alberto y mi viejo se encontraban saltaban chispas, se ponían a debatir. Era dos personalidades fuerte”, dijo.


El reclamo para poder contar con movilidad propia era de muy larga data en el caso del CFI N° 1, cuya directora no pudo ocultar su alegría.
Durante el acto, el gobernador anunció asimismo la extensión del boleto estudiantil a los alumnos que cursan en los Centros Especializados de Bachillerato de Adultos con orientación en Salud Pública (CEBAS). De esta manera, son 190.000 los estudiantes primarios y secundarios (niños, jóvenes y adultos) que gozan de ese beneficio.
“La pena más grande de no tenerlo es haber perdido su cabeza, sus reflexiones, su capacidad intelectual, siempre trabajando por su Mercedes querida. Creo que Alberto quería más a Mercedes que a su propia familia, y luchó aun estando en el hospital, ya con dificultades, haciendo notas en pos de nuestra ciudad. Con sus capacidades físicas limitadas, se encargó de luchar por una mejora en la accesibilidad a sitios como el Concejo Deliberante y el Correo Argentino”, recordó su nieta.