En el barrio Villa Industrial Este denunciaron la presencia de “matones” que cortaron las calles sin autorización municipal para que los alumnos del nivel secundario celebren su Último Primer Día de clases.
Vecina de la zona, la atleta Débora Martinelli llevó el reclamo al Concejo Deliberante al hacer uso de la banca participativa en el primera sesión ordinaria del año. Se pronunció en representación de los frentistas de la calle 19 entre 110 y 114, y otras cercanas, que ya venían molestos por el cambio de sentido de esa arteria, que por iniciativa del exconcejal Carlos Mosso (“que no vive en esta zona sino en el barrio Seminario”) pasó de ser doble mano a tener sentido único.
En este inicio de clases, dijo Martinelli, los problemas comenzaron a las 6.30 de la mañana con familias cortando las calles de la zona cercana a los colegios San José y Parroquial. “Pero el problema no son las colegios -aclaró Martinelli- sino los padres”. Habitantes del barrio, y la propia atleta, trataron de impedir el corte pero no lo lograron.
La circulación fue interrumpida con “cintas de ‘prohibido pasar’ de las que usa la Municipalidad y pagamos entre todos, además de con tambores rojos. Los familiares estaban con palos y los chicos, totalmente ebrios”.
“Eran verdaderos matones cortando la calle”, se quejó Martinelli en diálogo con Radio Meridiano, al tiempo que aclaró que ningún otro colegio de la zona participa de esta clase de festejos.
Además de impedir esta práctica a futuro, la vecina volvió a reclamar el regreso de la doble mano en la 19 para evitar los problemas que se les generan a los habitantes del barrio a la hora del ingreso y egreso de los establecimientos educativos.

El edificio violentado no cuenta con cámaras de seguridad propias y los tres departamentos afectados se encontraban vacíos al momento del robo. “Se recuperó prácticamente todo lo sustraído“, confirmó ante Radio Meridiano el responsable de Seguridad local, Matías Maresca. Se trataba de dinero en efectivo (a uno de los vecinos, de profesión peluquero, le habrían faltado unos 5.000 dólares), relojes, alianzas, zapatillas, gorras y otros elementos de valor.
En otro orden, Maresca se refirió al robo de dos bicicletas en cercanías de la Escuela Normal, hecho acaecido el último viernes. Dijo que por el caso se busca a una persona conocida popularmente como ‘el viejo de la bolsa’, que el año pasado ya fue aprehendida por un delito similar. En este caso habría actuado acompañada.

Ratificó la funcionaria que la universidad va a ser privada y que los gastos van a ser costeados desde la Fundación Orsai, con aportes de empresas y personas que crean un círculo virtuoso con el que ya se hicieron películas y libros.
El panorama en el corto plazo no es bueno: “Hasta mediados de abril esto se va a poner peor“, pronosticó Crema. En el Dubarry trabajan 650 empleados, muchos de ellos cooperativistas, que con el anunciado cierre del Centro de Referencia (CDR) local probablemente dejen de estar. Desde la Provincia ya descartaron cualquier posibilidad de ingresar nuevos contratados.