PIDEN JUSTICIA POR ÚRSULA Y POR TODAS
Las mujeres mercedinas reclamaron justicia por Úrsula Bahillo. Concentradas frente a los Tribunales de 26 y 27 pintaron de violeta las calles de Mercedes pidiendo por una reforma judicial con perspectiva de género. Marcharon por el centro de la ciudad, uniéndose así al grito nacional de terminar con la justicia patriarcal.
Unas llevan carteles que piden justicia por Úrsula Bahillo, la joven asesinada a manos de su ex novio Matías Martinez en Rojas, otras deciden pintar una bandera en vivo, otras cantan, algunas realizar una performance. Todas piden que dejen de matarnos.
La movilización anunciada desde el colectivo Ni Una Menos, fue replicada en todo el país. Y en nuestra ciudad, impulsada por la Asamblea de Mujeres Mercedinas diversa y feminista (AMM), se hizo sentir. El palacio judicial, toda su esquina y parte de la Plaza San Martin están ocupados por mujeres que no dejan de demostrar que el reclamo de justicia está más vigente que nunca. “Estamos muy contentas con la convocatoria. No nos esperábamos tantas compañeras. No nos olvidemos que estamos en pandemia”, dijo Andrea Ricaldi, militante feminista e integrante de la AMM
“Que tiemble el Estado, los cielos, las calles. Que teman los jueces y los judiciales” cantan Cecilia Capaccio, Amarilis Díaz junto a Maria Eva Regueiro y a compañeros del Movimiento Evita. Luego en conversación con Radio Meridiano rematan: “ya no da más bronca, da asco. Pedimos justicia por todas las injusticias, Úrsula es hoy pero mañana será otra.”

La radio abierta comienza y rotan en sus micrófonos las diferentes adhesiones. Mientras las agrupaciones piden por una reforma judicial con perspectiva de género, los noticieros anuncian dos nuevos feminicidios. Al día de hoy, según el Observatorio Lucía Perez, suman 48 y los números crecen. Mientras, los jueces y fiscales parecen mirar las pantallas y los diarios sin enterarse de su lugar fundamental a la hora de instalar modificaciones que mejoren el acceso a la justicia frente a la incontable cantidad de denuncias que se realizan día a día.
Tres mujeres vestidas de negro se sientan frente a una mesa ubicada en las puertas del palacio judicial. Una maceta con flores rojas brilla en el centro. Sin embargo, pronto cada flor será cortada, acuchillada y golpeada, pasando de mano en mano para terminar en una bolsa de basura. Las flores, llenas de vida, ya no están. La performance, protagonizada por Melisa Garabello, Daira De Gruttola y Roxana Fajardo integrantes de Artistas Mercedinas Colectiva, da paso a la marcha. ¿Cuántas flores muertas más tendremos que arrastrar?
“Urgen una reforma judicial feminista. Que lo jueces y fiscales aceleren los trámites y que se creen fiscalías que traten cuestiones de violencia de género. Sabemos que el tema es difícil y que no basta con una cuestión punitivista sino que necesitamos más educación”, exige Andrea mientras termina de preparar elementos para sumarse a la marcha que recorre el centro de la ciudad.
En las calles, todavía resuenan los gritos de pedido de justicia y el canto: “Cantamos sin miedo, pedimos justicia gritamos por cada desaparecida. Que resuene fuerte: Nos queremos vivas. Que caiga con fuerza el feminicida”.
