Denuncian el robo y matanza de una vaca en el barrio San Justo
El hecho fue revelado por Patricia Amaya, la cuidadora del animal, a quien algo más de un año atrás le habían asesinado ya una yegua.
“Da mucha bronca, una impotencia enorme”, confió la mujer, a quien en horas de la madrugada le mataron la vaca, la descuartizaron en el lugar y le dejaron parte de los restos, en la zona de calle 40 y 55. “Con mi marido habíamos alambrado para que los animales no se escaparan. Pero esta ternerita era muy mansita, se ve que la llevaron hasta el fondo y ahí la carnearon. Dejaron toda la sangre chorreada sobre el alambre”, describió.
“Yo cuando estoy sola no duermo, me quedo vigilando y con el arma a mano. ¡Pero también tengo que poder dormir a alguna hora!”, se lamentó. “Sólo dejaron las tripas y la cabeza, de lo demás se llevaron todo, hasta el cuero”, dijo. Recordando el hecho anterior del que fue víctima, Amaya mencionó que la yegua que le mataron el año pasado la había comprado para su nieto, “que lloró tanto con esa pérdida que no quiere venir más, no quiere saber nada”.
“A mí me hace muy mal todo esto, no puedo creer que la gente tenga tanta maldad. Mi marido se levantó a las cinco a ordeñarla y la vaca ya no estaba”, insistió la mujer. “No voy a dar nombre y apellido porque después vienen todos a lincharme, pero del que robó la yegua sabemos la identidad, y sin embargo lo soltaron. Los chorros tienen más suerte que los que trabajan porque los largan con la excusa de que deben reinsertarse en la sociedad”.
En el predio donde ocurrió el delito hay todavía otros animales que pertenecen al dueño del campo. “Nosotros acá cuidamos -explicó Amaya-. Yo tengo un solo caballito y es lo que más cuido porque es para mi nieto y no quiero que le pase nada”, remató.
La denuncia fue realizada a la policía por el propietario, Franco Gatti, aunque asegura que la fuerza de seguridad no sabe cómo actuar ante este tipo de hechos y no brinda una solución.

